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lunes, 10 de marzo de 2014

Destinados al Mismo Camino, Capítulo 19:

----Narra Cristina----
No todo siempre era igual para todos. Mi hermano estaba feliz porque por fin Lucía había aceptado hablar con él y habían decidido intentarlo juntos y enfrentarse a nuestros padres.
Los chicos estaban contentos porque estábamos juntos de vacaciones en la play, nuestras madres estaban felices, haciendo planes entre ellas, hablando, quedando para hacer compras o salir a andar por la playa, nuestros padres andaban intentando averiguar qué tramaban sus mujeres y luego estaba yo. No me sentía mal, pero tampoco bien. Más bien no me sentía.
Supongo que ser la peque es razón de sobra para quedar apartada, ¿no?
Dani con los chicos y, desde ese día, con Lucía, Javier, Lucas, Rubén y Jesús, siempre entre ellos, con sus cosas de chicos. Lucía con Dani o con Nuria y Clara y Julia, siempre juntas.
Lo mejor era que nadie se daba cuenta porque tenían mejores cosas de las que preocuparse. ¿Un ejemplo? Resulta que Ana y Julia cumplen en el mismo mes, Ana un día y Julia al siguiente, así que a nuestras madres se les había ocurrido el celebrarlo juntas, así conseguirían que nuestros padres también estuvieran.
Dani: Enana, voy con los chicos, si papá o mamá preguntan, diles que hemos ido a dar una vuelta.
Cristina: Vale.
Dani: ¿Te pasa algo?
Cristina: No.
Dani: Vale [Me sonrió]. Luego nos vemos, te quiero enana.
Cristina: Y yo a ti... [Susurré viendo cómo salía por la puerta].
Suspiré y me di media vuelta para ir a la cocina a por un vaso de agua. En ello estaba cuando me crucé con mi padre.
Dani P: ¿Dónde está tu hermano?
Cristina: Ha salido a dar una vuelta con los chicos.
Dani P: ¿Y tu madre?
Cristina: Con las titas, supongo.
Dani P: ¿Tú no sabrás por casualidad qué traman?
Cristina: Ni idea.
Dani P: Bueno, voy a salir un momento a buscarla ¿vale?
Yo asentí bebiendo agua, él me dio un beso en la frente y se fue. Volví a suspirar y dejé el vaso en el fregadero. Sabía que era la última en haber llegado a la familia, pero no que fuera la última para todos incluidos mis padres...
Metí el móvil en el bolsillo de mis shorts vaqueros y salí de casa, no pensaba quedarme allí esperando a que alguien llegara para avisar al otro. Justo en la puerta me crucé a Lucía.
Lucía: Hey, ¿sabes dónde ha ido tu hermano? Me ha dicho que ha quedado con los chicos, pero no dónde.
Cristina: No, ni idea.
Lucía: Bueno, le voy a mandar un mensaje. Luego hemos quedado todos, ¿vienes conmigo?
Cristina: No, voy más tarde.
Lucía: Vale, hasta luego.
Cristina: Adiós.
Pasé por la playa y anduve por la orilla hasta que vi, al fondo, a los chicos en un círculo con Lucía y Nuria, me di la vuelta y anduve hacia el lado contrario, no quería estar con ellos todavía.
X: ¡Cristina!
Miré hacia mi derecha y vi a Julia con Clara.
Cristina: Hola.
Julia: ¿No vienes con los chicos?
Cristina: Más tarde.
Clara: Pero hemos quedado ya.
Cristina: Lo sé, pero quiero dar una vuelta antes, ahora voy ¿vale?
Julia: Vale [Me sonrieron].
Seguí con mi paseo por la orilla hasta que recibí un mensaje de mi hermano.
Dani: Enana, ¿dónde estás?
Cristina: Dando una vuelta
Dani: Vente ya, anda
Cristina: Voy
Volví a guardar el móvil en el bolsillo y recorrí todo lo que había andado hasta encontrar a los chicos.
Dani: Hey, por fin.
Cristina: Perdón.
Me senté donde pude, entre Clara y Rubén.
Lucas: Entonces, ¿nadie ha conseguido sacarle nada a nuestros padres?
Puse los ojos en blanco, siempre el mismo tema.
Rubén: Nada, parece que saben guardar muy bien sus cosas.
Jesús: A nuestra madre casi se le escapa algo, pero corriendo cambió de tema.
Dani: En mi casa apenas se habla del tema.
Javier: No, en la mía tampoco se habla mucho sobre eso.
Lucía: Entonces volvemos a estar como al principio, sin nada.
Clara: ¿Entonces qué vamos a hacer?
Dani: Tenemos que pensar en algo...
Inspiré hondo, deshice el agarre que había hecho con mis manos alrededor de mis piernas y me levanté dispuesta a irme.
Dani: ¿A dónde vas, Cris?
Cristina: A casa, estoy cansada.
Julia: Pero aún no hemos hablado de lo que vamos a hacer.
Cristina: Sinceramente, y sin ánimo de ofender a nadie, quiero deciros que hagáis lo que os dé la gana pero sin contar conmigo.
Dani: ¿Por qué dices eso? ¿Qué te pasa?
Cristina: Estoy cansada, agobiada, tengo trece años y no quiero seguir ideando planes, que luego saldrán mal, para conseguir que nuestros padres hablen y nos cuenten sus secretos. Soy pequeña y quiero disfrutar del verano como cualquier persona de mi edad.
Javier: Pero nosotros estamos metidos en esto ya y tenemos que terminarlo...
Cristina: Hacedlo sin mí, total, esté presente o no, no sirvo para mucho.
Nuria: ¿Por qué dices eso?
Cristina: Soy la más pequeña, todos formáis grupos y yo quedo fuera de todo, además de que no participo ni me llevo parte de nada.
Lucía: Nunca te hemos hecho menos o te hemos dejado fuera.
Cristina: Pero así es como me siento cuando veo a mi hermano y los chicos juntos, a ti con Nuria y a Clara y Julia juntas siempre. ¿Dónde quedo yo? No cuadro en ningún sitio. Lo siento, pero quiero irme.
Les dejé allí sentados y me fui a casa mientras notaba cómo las lágrimas bajaban por mis mejillas. Al llegar a casa, me las sequé rápidamente como pude y atravesé el salón corriendo para poder entrar a mi habitación lo antes posible. Acababa de cerrar la puerta y de echarme en la cama, cuando tocaron.
María: ¿Puedo pasar?
Sorbí por la nariz, me volví a secar las lágrimas y la dejé pasar mientras me sentaba como un indio y pegaba la espalda al cabecero.

María: ¿Qué te pasa, pequeña? [Se sentó frente a mí cruzando las piernas a lo indio].
Cristina: Nada [Bajé la cabeza para que no me viera].
María: No es verdad, te he visto entrar y secarte la cara, además a una madre no se le puede engañar [Cogió mis manos con las suyas]. ¿Quieres contarme?
Cristina: Me siento mal [Confesé y suspiré temblorosa].

María: ¿Por algo que te ha pasado?
Cristina: Creo que sí [Volví a sorber por la nariz].
María: Cuéntamelo todo, pero la verdad [Me tendió un pañuelo].
Cristina: ¿No te enfadarás? [La miré con cautela].
María: Lo prometo [Elevó la mano y me enseñó su palma derecha].
Cristina: Los chicos siguen ideando planes para poder sacarle a papá y los titos el secreto. Al principio estuve de acuerdo, pero ya no puedo más, no hemos conseguido que hablen y, desde el secuestro, me siento fuera de lugar. Por eso he decidido dejarles a ellos con sus planes y salirme del grupo...
María: ¿Te han hecho sentir así?
Cristina: No conscientemente, pero sí sin quererlo. Los chicos siempre andan juntos, Nuria y Lucía por su lado y Julia y Clara con sus cosas... Yo quedo fuera.
María: Pequeña [Me abrazó].
Cristina: Sé que es lo que me toca por haber llegado la última a la familia, pero...
María: No digas eso, lo que pasa es que están demasiado ensimismados con el secreto de la ruptura de Auryn, pero no te toca quedar apartada por ser la pequeña.
Cristina: ¿Entonces?
María: Las chicas y yo llevamos planeando cosas también desde que os encontraron, pero lo nuestro sí que saldrá bien y mañana, el secreto, quedará al descubierto.
Cristina: ¿En serio?
María: Completamente, pero no puedes decírselo a nadie, ¿vale?
Cristina: No lo haré.
Me sonrió y me abrazó. Inspiré hondo al sentirme entre los brazos de mi madre, hacía ya bastante que no me sentía así y lo había necesitado sin darme cuenta.
Al final, las dos nos tumbamos en la cama y ella me abrazó por detrás, sentí que ella sabía que lo que necesitaba era que estuviera conmigo y por eso se quedó conmigo, acariciándome el pelo como cuando era pequeña y no podía dormir...
Cristina: Hay algo más...
María: ¿Qué es?
Cristina: Me gusta un chico, pero es algo imposible.
María: ¿Por qué?
Cristina: ¿Por qué, qué?
María: ¿Por qué es imposible?
Cristina: Porque solo soy una amiga para él.
María: ¿Lo habéis hablado?
Cristina: No, no me atrevo.
María: Hazlo, que sepa lo que sientes.
Cristina: ¿Y si después no quiere volver a hablarme?
María: Sería un tonto si te dejar ir.
Cristina: Lo dices porque eres mi madre.
María: A parte de eso [Rió], Cris, eres una niña buena, noble, dulce y tranquila, cualquier chico se sentiría orgulloso por tenerte.
Cristina: ¿Jesús también? [Susurré].
María: ¿Es él? [La sentí sonreír y yo asentí] Él el que más.
Cristina: ¿Por qué lo dices?
María: Las madres lo sabemos todo [Me achuchó]. Cielo, no te pongas a pensar en cosas malas, aún tienes tiempo de preocuparte por las cosas de adultos, disfruta de tu adolescencia y habla con Jesús, seguro que no va a querer dejarte de hablar.
Cristina: ¿Crees que quiera hablar conmigo después de haberme puesto como me he puesto esta tarde?
María: No te has puesto de ninguna forma, simplemente les has dicho cómo te sientes y no es malo, ellos deben saber que no puedes seguir con eso y tienen que comprenderte, los mayores os están sometiendo a mucha presión a los más pequeños.
Cristina: Yo he sido la que menos ha aguantado.
María: De no haber explotado tú, lo habría hecho cualquiera, incluso tu mismo hermano.
Cristina: ¿Tú crees?
María: Lo conozco como a la palma de mi mano, es igual a tu padre y no va a aguantar mucho más como lo está haciendo. Por eso tus tías y yo queremos acabar con esta intriga de una vez por todas.
Cristina: ¿Cuándo será?
María: Mañana, en la comida que hemos organizado.
Cristina: Pero es el cumpleaños de tita Ana y Julia.
María: Lo hemos hablado y va a ser el mejor momento, ya pronto se van a acabar las vacaciones.
Cristina: Tengo miedo.
María: Tranquila, no es nada malo, te lo aseguro.
Cristina: Gracias, mamá.
María: No las des, pequeña [Me dio un beso en la cabeza]. ¿Te acuerdas de la canción que te cantaba tu padre para que te durmieras?
Cristina: Claro que sí [Sonreí]. ¿Me la cantas?
María: Por supuesto.
Me acomodé y escuché atenta a mi madre hasta que me quedé dormida.
María: De verdad no sé qué decir,
Se me sale del pecho el corazón
Y aunque sé que tú estás ahí,
Tú me ignoras, no sabes cómo soy.
Y otra vez, no puedo evitar desear,
Que me vuelva de nuevo a mirar.
Es un juego que ya me atrapó
Y por ella yo pierdo el control.
Ella es un ángel travieso,
Que me enamoró,
Con su carita linda.
Ella es un dulce suceso
Que me convenció
Que existe un verdadero y gran amor
El sueño me pudo y me dormí antes de que acabara de cantarme la canción.
Por la mañana, me desperté y noté que mi madre se había quedado dormida conmigo. Eso era raro, me removí para levantarme y ella se despertó.
María: Buenos días.
Cristina: Buenos días [Le di un beso en la mejilla]. ¿Cómo es que te quedaste aquí?
María: Me quedé dormida [Se encogió de hombros mientras se levantaba]. ¿Estás mejor?
Cristina: Sí [Le sonreí].
María: Me alegro, cielo [Me devolvió la sonrisa]. ¿Vamos a desayunar?
Asentí y me cambié de ropa y bajé al salón con mi madre que había ido a ducharse y cambiarse. Al entrar a la cocina, nos llevamos una sorpresa, mi padre y mi hermano estaban yendo de un lado a otro preparando cosas.
María: Buenos días.
Dani P: Hola [Se acercó a ella y le dio un beso en los labios, después me dio un beso a mí en la cabeza]. ¿Qué tal habéis dormido?
Cristina: Bien.
Dani: ¿Tostadas o galletas?
María y Cristina: Tostadas.
Dani P: Sentaos, nosotros os lo preparamos.
María: Os ayudo.
Dani P y Dani: ¡NO!
María: Vale...
Mi madre y yo nos miramos extrañadas, pero nos sentamos en la mesa y esperamos a que mi padre y mi hermano nos pusieran el desayuno.
Al terminar de desayunar, fueron ellos los que quitaron la mesa y fregaron los platos, la verdad era que estaban de lo más raros. Mi madre me mandó a la ducha, así que fui corriendo y me puso algo más arreglado.
Los cuatro salimos de casa y fuimos a la de Álvaro, parece que sería ahí la fiesta.
En el porche estaba puesta una mesa bastante larga. Las mujeres estaban preparando cosas y poniéndolas sobre las mesas, mi padre siguió adelante hasta donde estaban los hombres y mi hermano se quedó en la playa con los chicos mientras que yo preferí ir con mi madre, no quise enfrentarme a ellos aun.
Una vez estuvo la comida lista, todos nos sentamos y hablaron entre todos. Creo que así eran las cosas antes de la ruptura y los adultos lo habían echado de menos por mucho que trataran de negarlo.
Ana: Creo que es la hora.
Judith: Sí. Vamos todos dentro, por favor.
Extrañados, entramos los veinte al salón y nos sentamos como pudimos, yo quedé en el suelo entre Jesús y mi hermano, aunque nuestras madres se quedaron de pie detrás de los sofás, las cinco juntas, Judith puso algo en el DVD y todos miramos a la tele atentos.
Era un vídeo con fotos en las que salían cinco niños que se parecían bastante a nuestros padres, después de adolescentes y ya con nuestras madres, también salieron algunas fotos de ellos con bebés en los brazos y deduje que éramos nosotros.
Álvaro se levantó, le quitó el mando a su mujer y pausó el vídeo.
Álvaro: ¿A qué viene esto? [Preguntó con la voz un poco rara].
Rápidamente miré a mi padre, estaba igual que él y que los demás, con los ojos cristalizados.
Judith: Para que nuestros hijos vean cómo erais de pequeños.
Carlos: Respuesta errónea [Se levantó y las desafió].
Ana: Queríamos que vieran que antes estabais muy unidos.
David: No entiendo para qué.
Mayte: Es obvio, ¿no? [Alzó las cejas].
Dani: Prometisteis no meteros.
María: Y lo hemos cumplido, hasta que se os ha salido de las manos.
Blas: Nada se nos ha salido de las manos.
Mireya: TODO se os ha ido de las manos. Mirad a vuestro alrededor, ¿qué veis?
David: ¿Qué tenemos que ver?
Cristina: A nosotros [Dije algo cohibida].
Todos me miraron y yo sentí que no debería haber hablado.
Dani P: Cris, no te metas, cielo.
Jesús: ¿Por qué? Estamos delante, tenemos el mismo derecho.
David: Jesús.
Lucas: ¿Por qué tenemos que callarnos?
Álvaro: Porque no debéis meteros en las cosas de adultos.
María: Adultos [Rió irónica]. Solo unos niños se comportan como lo estáis haciendo vosotros.
Carlos: Hablad claro de una vez y acabemos con esto ya.
Ana: Perfecto, queremos que os sentéis tranquilamente y les expliquéis a vuestros hijos por qué decidisteis separaros.
Dani P: Ellos ya descubrieron por su cuenta que fue tras descubrir lo del accidente.
Nuria: Al diablo con el grupo, queremos saber por qué narices os separasteis como hermanos.
Mireya: ¡Nuria!
Lucas: Se ha cansado de estar callada, o nos lo contáis hoy o...
Álvaro: Más te vale no acabar la frase [Le advirtió].
Lucía: ¿O qué?
Rubén: Necesitamos respuestas y las queremos ya.
Todos empezamos a hablar a la vez y a decir cosas sin escucharnos, todos queríamos tener la razón. Nos callamos al oír un ruido, había sido Blas, así que todos le miramos.

Blas: ¿Queréis saber la verdad? Muy bien, yo os la diré. Fue por... [Rió secamente negando con la cabeza, parecía dolido] Por orgullo.

12 comentarios:

  1. Hola!! Menudo capitulo te has sacado de debajo de la manga. Espero que no tardes mucho en subir el siguiente, porque después de tanto tiempo esperando una explicación a todo lo sucedido nos dejas con este final. Quiero el próximo yaaaa!!! Ah y pobre Cristina que se siente solita, angelito. Un besazoo!!

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    1. Holaa! La verdad es que la pequeña me inspiró bastante jejeje
      El siguiente ya está subido y espero que te guste tanto o más que este :) Un besazo!

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  2. Que guay el capitulo me ha encantado sube otro pronto que me he quedado con la intriga

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    1. Me alegra que te haya gustado! El siguiente ya está subido :)

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  3. Me encaanta, sube otro cuando puedas porfa:)) un beso<3

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    1. Muchas gracias!! Ya está subido el siguiente :) Besoos

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  4. Uoo después de tanto tiempo no me esperaba encontrar un capi.
    ¡por fin se sabrá toda la verdad!
    espero que no nos tengas en vilo taaanto tiempo, sube pronto jajaj
    x

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    1. La verdad es que siento muchísimo la tardanza, pero me fue imposible escribirlo antes. El siguiente ya está subido y espero que te guste :) Besoos

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  5. Holiii!!! Delia al aparato.
    Te has superado, cariño. Cada vez escribes mejor y la intriga es... fuff... insoportable. Me encanta que vayas ya ha explicarlo que pasa porque lo estoy deseando!!!!! No tardes mucho, cielo. Un besito y sigue siendo tan PER-FECT
    PD: Sube cuanto antes porfavor!! O conseguiraás que me dé algo!

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    1. Hola Delia!
      ¿De verdad te gusta? Muchísimas gracias, en serio.
      ¡Y ya está subido el siguiente! Jejeje
      Besoos

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  6. Holii
    Uff me encanta ya sabes q tienes una lectora fija para todo. Me encanta te superas en cada capitulo. Tu novela me hace sentir cosas especiales, vives lo q pasa a cada momento. Sigue asi, sube pronto. Sigueme en twitter plis @elena30_nh BESISS

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    1. Holaa! :)
      Oh, muchísimas gracias, eres genial! De verdad que me alegra que te transmita todo eso, jo, no esperaba que fuera para tanto n.n'
      El siguiente ya esa publicado :) ¡Mil gracias!
      Claro!! Jeje Besooos

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