Vistas de página en total

lunes, 13 de mayo de 2013

Destinados al Mismo Camino, Capítulo 6:

----Narra Lucas----
Álvaro: Que sea la última vez que me llaman del instituto porque te hayas metido en un lío. ¿Entiendes?
Pues sí que estaba enfadado. ¿Tan mal le había sentado? No era para tanto...
Lucas: Sí.
Álvaro: Y que sea la última vez que pasas de mí y nos enfrentas delante de más gente.
Lucas: Papá, lo siento, pero no entiendo. Eran tus hermanos, compañeros de banda... ¿Qué ha pasado?
Álvaro: Vete a tu habitación.
Lucas: Pero...
Judith: Lucas, hazle caso a tu padre, por favor.
Lucas: Está bien [Suspiré].
Subí las escaleras, pero no entré a la habitación, quise escuchar de qué hablarían mis padres para intentar averiguar algo.
Judith: Álvaro tranquilízate un poco, puede darte algo.
Álvaro: No puedo, tú también los has visto, eran... Y estaban juntos.
Judith: Lo sé y estoy como tú, pero hay que estar tranquilos. Por nuestros hijos.
Álvaro: Y los chicos...[Se le quebró la voz, mi padre estaba llorando] Ellos...
Judith: Te entiendo.
Álvaro: Te juro que no puedo, siento que... No me quedan fuerzas. No puedo pretender que soy fuerte y no me puedo tranquilizar. Eran mis hermanos y hoy ya no somos nada. Y para colmo aparecen esos dos y juntos. Judith, estoy asustado.
Judith: Yo también lo estoy y no puedo evitar sentirme mal por los chicos, pero prometimos no meter a nuestros hijos en esto y debemos cumplirlo. Por ellos y su bienestar.
No pude escuchar más y me encerré en mi habitación. Nunca había visto u oído a mi padre llorar. Y haberlo hecho en ese momento...
Mi padre siempre había sido algo así como mi modelo. Tenía mis peleas con él, pero era mi padre, lo quería y me había dolido escucharlo llorar.
Sobre las tres de la tarde, tocaron la puerta de mi habitación, era mi padre...
Álvaro: Lucas, baja a comer.
Lucas: Papá [Lo llamé cuando iba a irse]. Lo siento, no debía haberme metido en problemas, pero esa chica me importa y no podía quedarme parado. Aunque sé que no debería haberles pegado.
Álvaro: Yo no debí haberte gritado tanto, solo no vuelvas a hacerlo.
Lucas: Lo prometo.
Álvaro: Ahora vamos a comer, anda.
Lucas: Papá... ¿C-cómo te diste cuenta que estabas enamorado de mamá?
Álvaro: Empezó a importarme todo lo de ella, me encantaba verla sonreír y hubo un día en el que pensé que podría llegar a perderla porque hubiera otro chico tras ella. Eso me llenó de valor para lanzarme y terminar de darme cuenta que de verdad estoy enamorado de ella [Me explicó sentado a mi lado en la cama]. Pero Nuria es más pequeña que tú, es mejor que no pienses en ella y te fijes en alguna chica de tu clase. ¿No hay alguna que te guste?
Lucas: Papá, ya he encontrado a la chica que me gusta.
Judith: ¡Álvaro, Lucas bajad!
Álvaro: Hazme caso y vamos antes de que tu madre nos tenga que gritar de nuevo.
Bajamos en silencio. Lo tenía claro, a mí me gustaba una chica y por nada pensaba olvidarme de ella solo porque me lo dijeran.
Lucía: Hola.
Lucas: Hola princesita [Me burlé].
Lucía: Odio cuando te pones así ¬¬
Álvaro: Sé más respetuoso que así la llamo yo [Me dio una pequeña colleja].
Lucas: Ei, eso duele, viejo.
Álvaro: ¿Cómo acabas de llamarme? Te vas a enterar [Dijo divertido y comencé a correr para que no me cogiera].
Lucas: Mami, ayúdame.
Judith: ¿Mami? [Preguntó mirándome sorprendida].
Lucas: Claro.
Lucía: Mira cómo se esconde detrás de su mami [Me hizo burla].
Julia: Es el niño de los ojos de su mami, ¿qué te esperas? [Rió].
Álvaro: ¿Ves? Mis princesas siempre están conmigo [Dijo con superioridad].
Judith: Y mi graciosillo conmigo [Le echó en cara].
Lucía: ¿Volvéis con las peleas de los motes? [Preguntó divertida].
Álvaro: Ellas son mis princesas porque son mis hijas, tú eres la princesa que me robó el corazón con una mirada.
Lucía: Aaaw :3
Julia: ¡Beso, beso!
Lucas: Esperad a que salga, por favor.
Lucía: Qué bruto insensible.
Judith: Lucía no empieces.
Lucía: Perdón.
Judith: Así me gusta, ahora a comer antes de que se enfríe.
Álvaro: Eh ¿y mi beso?
Mi madre pasó de él y nosotros reímos por lo bajo.
Álvaro: ¿Judith?
Judith: ¿Era a mí? Lo siento, pero es que no me suelo llamar "eh".
Lucas: Uuuh [Reí].
Álvaro: Perdóname, ¿me perdonas? [Le puso ojitos].
Judith: Pues claro, tonto [Rió y se besaron].
Me quedé mirándolos, el humor de mis padres había mejorado y a mi padre se le veía más tranquilo.
Lucía: Lucas, ¿te pasa algo?
Lucas: ¿Qué? No, nada.
No se quedó muy convencida, pero no indagó en el tema y nos pusimos a comer.
----Narra Rubén----
Castigado. ¿Iba enserio? Mi padre deliraba. Supuestamente, mi castigo era por haberme peleado. Era un poco patético que me hubiera castigado cuando siempre me decía que me defendiera.
Bah, paso de todo. Tengo que explicarle por qué estoy cerca de los chicos y él no quiere explicarme por qué no se habla con sus padres. ¡Muy normal todo!
Alguien tocó la puerta de mi cuarto.
Rubén: ¿Qué?
Jesús: ¿Puedo pasar?
Rubén: Entra [Pasó y cerró la puerta]. ¿Qué pasa?
Jesús: ¿Por qué te han castigado?
Rubén: Me he peleado con dos chicos por defenderme y defender a una chica.
Jesús: ¿Tu chica?
Rubén: No, una amiga.
Jesús: Rubén, ¿te puedo hacer una pregunta?
Rubén: Claro.
Jesús: Hay una chica en mi clase que me gusta, pero me atrevo a hablarle.
Rubén: Eso no me lo has dicho, ¿cómo es?
Jesús: Pues... Es más bajita que yo, rubia, tiene los ojos verdes...
Rubén: ¿Cómo se llama?
Jesús: Cristina, Cristina Fernández.
Enseguida me erguí, ¿Cristina Fernández? ¿Podría ser...?
Jesús: ¿Pasa algo?
Rubén: ¿Sabes si tiene un hermano?
Jesús: Sí, se llama Dani Fernández. ¿Por? [Me miró extrañado].
Rubén: Te voy a contar algo muy importante y por nada del mundo puede salir de aquí ni debe saberlo nadie ¿vale?
Jesús: Sí... ¿Es algo malo?
Rubén: Hace mucho tiempo, papá estaba en un grupo que formaban él y cuatro chicos más. Ellos se llaman Dani, Carlos, Blas y Álvaro. Lo que más les gustaba era cantar, así que se unieron y formaron un grupo llamado Auryn. Cada uno, se echó novia y con el paso del tiempo siguieron siendo amigos, cantando, se casaron y tuvieron hijos. Hace seis años, el grupo se separó.
Jesús: Nunca había escuchado eso. Papá nunca nos lo ha contado y mamá tampoco. ¿Qué tiene que ver con lo que te he contado?
Rubén: Tiene que ver porque Cristina y su hermano son hijos de Dani, el compañero de banda y amigo de papá.
Jesús: ¿Por qué nunca nos hemos reunido con ellos ni nada?
Rubén: Porque se separaron separándonos a nosotros cuando tenías seis años, puede ser por eso que no te acuerdes.
Jesús: ¿Por qué se separaron y nos separaron?
Rubén: Solo ellos lo saben, ellos y nuestras madres y no nos lo quieren decir. Jesús, estoy castigado por haberme peleado junto con el hermano de Cristina, el hijo de Carlos y el de Álvaro por defender a la hija de Blas.
Jesús: Entonces no entiendo por qué estás castigado. La estabas defendiendo.
Rubén: Papá me ha dicho que no quiere que esté con ellos.
Jesús: ¿Por qué?
Rubén: No tengo ni idea y no quieren decírmelo.
Jesús: ¿Qué vas a hacer?
Rubén: Entre los chicos y yo, estamos intentando llevar a cabo un plan para descubrir el por qué se separaron para volver a unirlos. Ninguno es feliz por separado, queremos que vuelvan a ser los que eran antes.
Jesús: ¿Puedo unirme a vosotros? Quiero ayudar.
Rubén: Claro.
Jesús: Ahora me voy, supuestamente no debería estar aquí.
Rubén: Entonces vete antes de que te castiguen a ti también.
Mi hermano salió de mi habitación y yo cogí el móvil para mandarle un WhatsApp a los chicos por el grupo.
Rubén: Chicos, acabo de contarle a mi hermano el plan y quiere entrar para ayudar
Lucas: Guay, pero... ¿se acuerda de algo? Era pequeño
Rubén: No se acuerda, pero quiere que nuestro padre deje de ser cómo es: ¡¡Un amargado!!
Dani: Entonces bienvenido al grupo, mientras más unidos estemos, mejor. Yo estoy por contárselo a mi hermana, pero no sé... Está muy unida a mi padre y no quiero que se le escape algo
Lucas: Sí, yo también estoy por contárselo a Julia, a ver qué pasa
Javier: Si vosotros se lo decís a vuestras hermanas, yo también voy a hablar con la mía. Me acaba de decir que la amiga que se ha echado aquí es Julia García, tu hermana, Lucas
Dani: Esperemos a que nos levanten los castigos, al menos yo estoy castigado, y ya después hablamos con nuestras hermanas y Rubén con su hermano 
Lucas: Yo también estoy castigado V.V'
Javier: Ya somos dos
Rubén: Y tres
Lucía: Como decís, estáis castigados, así que dejad de hablar
Dani: A la orden, princesita ;)
Lucía: No le permito a mi hermano que me llame así, mucho menos te lo permito a ti ¡idiota!
Lucas: ¡Relaja!
Dani: No ha sido para tanto
Lucía: Mejor cállate
Nuria: Chicos, yo no estoy castigada, pero me han advertido que mejor me aleje de vosotros
Lucas: Esto ya es demasiado, tenemos que hacer algo y cuanto antes
Javier: Ya queda poco para final de curso, entonces haremos lo planeado y será cuando intentaremos volver a unirlos cómo sea
Lucía: Chicos, tengo mis dudas... No es por el plan, Dani, es porque nuestros padres no se ven con ánimos de acercarse los unos a los otros y si ellos no ponen de su parte, por mucho que nosotros hagamos... Va a ser imposible
Dani: Yo soy el primero que piensa como tú, pero cuando vean lo que vamos a hacer nos la vamos a cargar y entonces será cuando nosotros nos uniremos más aún y tendrán que regañarnos a todos juntos y darnos las explicaciones
Nuria: ¿Como estás seguro de que nos darán explicaciones y nos regañaran a todos juntos?
Dani: Conozco a mi padre como a la palma de mi mano y sé que su pronto no lo dejará estarse calmado durante mucho rato, dirá un par de cosas que usaré en su contra y terminará cantando
Lucas: Estás muy seguro tú, ¿no?
Dani: A mis padres los apodaban los peques por la cantidad de piques que se hacían al día y de mi madre he aprendido que cuando quiere saber si mi padre ha hecho algo y que lo diga por sí mismo, lo lía con lo que va diciendo él y mi padre termina soltándolo todo
Javier: ¿Cómo sabes que funcionará contigo?
Dani: Conozco a mi padre y si empieza a soltar, no para. Además, tengo un plan B que no va a fallar
Lucía ¿Qué plan B, Einstein?
Dani: El tío Nico

viernes, 10 de mayo de 2013

Destinados al Mismo Caminos, Capítulo 5:

----Narra Dani----
Ya estaba todo listo, bueno, casi.
Era viernes y había quedado con Lucas, Rubén, Lucía, Nuria y Javier en una cafetería para hablar sobre el plan. Teníamos que ultimar algunos detalles para que todo saliera bien y yo quise llevar algo, pero me era difícil.
Con mucho cuidado e intentando no ser descubierto, conseguí entrar a la habitación-trastero que había al final del pasillo. Entré, saqué de uno de los cajones del armario los papeles y les hice una foto. Los volví a guardar donde estaban y salí de allí.
Dani: Mamá, voy a salir.
María: Vale, no vuelvas tarde.
Dani: Vale [Le di un beso en la mejilla].
Dani P: Enano, ¿algún día nos la traerás a casa?
Dani: ¿A quién?
Cristina: A tu novia.
Dani: No tengo, enana.
Cristina: No me llames enana.
Dani P: ¿No tienes o no te acepta?
Dani: Papá... Ella simplemente es algo imposible para mí.
Dani P: ¿Por qué?
Dani: Algún día lo sabrás.
Cristina: Seguro que es porque ella no quiere nada contigo [Se burló].
Dani: Tú a callar, enana.
Cristina: ¡Para de llamarme enana!
Dani: Y tú para de meterte en mi vida.
Dani P: Ei, ya.
Dani: Me voy ya.
María: Ten cuidado ¿vale?
Dani: Sí, mami [Le di un beso en la mejilla].
Dani P: Si te piensas venir tarde, llama y me acerco a por ti.
Dani: Vale.
Salí de casa, me coloqué mis cascos y anduve hasta la cafetería que quedaba a quince minutos de mi casa. Cuando llegué, ya estaban allí los mellizos, Nuria y Javier, faltaba Rubén.
Dani: Hola.
Les choqué las manos a Lucas y Javier, le di dos besos a Nuria y, cuando quise darle dos besos a Lucía, se apartó haciendo como que miraba el móvil. Lucas rió por lo bajo y yo negué con la cabeza, me tocaría averiguar por qué Lucía no me podía ni ver si no le había hecho nada, al menos que yo supiera.
Rubén: Siento llegar tarde, pero mi padre estaba más pesado hoy de lo normal y casi no me han dejado salir de casa V.V'
Lucas: ¿Y eso?
Rubén: No sé, le ha dado por la vena protectora ahora.
Entramos a la cafetería y nos sentamos en una mesa todos juntos.
Dani: Mirad lo que encontré el otro día.
Les tendí mi móvil con las fotos que había sacado antes de salir de mi casa.
Lucas: Parecen letras de canciones ¿no? [Preguntó extrañado].
Dani: Son letras de canciones.
Lucía: Mi padre también tiene algunas.
Nuria: Y el mío.
Javier: El mío las guarda muy bien, pero mi hermana ha conseguido pillárselas.
Rubén: Y nosotros pillamos a mi padre.
Lucas: Entonces todos siguen componiendo incluso estando separados.
Dani: Eso parece.
Nuria: Pues tenemos que ponernos manos a la obra ya. De verdad que, aunque mi padre parezca que está bien y feliz, se le nota que le falta algo y es la música y sé que no se atreverá estando por separado.
Lucía: ¿No lo ha intentado?
Nuria: Sí, pero las letras de sus canciones no las usa nunca y consiguió entrar en un concurso, pero no llegó a funcionar.
Rubén: Está claro que por separado parece que no van a llegar a ningún lado.
Lucas: Entonces comencemos con el plan para unirlos de una vez.
Javier: ¿Cómo lo hacemos?
Dani: Tenemos que buscar algo o hacer algo para que tengan que ir todos a un lugar y así se encuentren.
Rubén: ¿Qué se te ocurre?
Dani: No es una buena idea.
Lucas: Cuéntanosla.
Dani: Sería meternos en algún lío o hacer algo en el instituto. Los llamarían y tendrían que ir.
Lucía: Sí, pero así irían con la idea de regañar y no se pararían a ver que se han reencontrado.
Dani: Por eso he dicho que no es una buena idea.
Nuria: Pensemos, algo se nos tiene que ocurrir y que sea bueno ¿no?
Javier: Sí...
Lucas: Ya lo tengo [Sonrió asintiendo para sí mismo y mirándonos a todos].
Todos le prestamos atención para que nos contara su idea.
Un mes después....
Estaba en el recreo del instituto con mis amigos cuando Javier se me acercó corriendo y  serio.
Javier: Dani tienes que venir.
Dani: ¿Qué pasa?
Comenzamos a andar rápido mientras me contaba lo que pasaba...
Javier: Unos chicos estaban molestando a Nuria y Rubén que estaba con ella, les dijo que pararan, pero han empezado a insultarlo y a empujarlo. Lucas los ha visto y se ha metido en la pelea y ya están dándose golpes.
Dani: ¡Corre!
Echamos a correr y llegamos al otro lado del patio dónde se estaba dando la pelea.
Dani: ¡Eh! ¡Parad ya!
Vi que eran los chicos que estaban molestando a Rubén cuando Lucas y yo le contamos el plan.
Toni: Venga, más gente. Eres un cobarde, niñita [Le dijo a Rubén].
Rubén apretó los puños y le lanzó un golpe que hizo que girara la cara.
Toni: Te vas a arrepentir de haber echo eso.
Negó con la cabeza y le devolvió el golpe. Cansado, me metí entre ellos y Javier se metió entre Lucas y Raúl que no dejaban de pegarse mientras Nuria lloraba y Lucía trataba de consolarla.
X: ¡¿Qué está pasando aquí?!
Todos paramos, nos giramos y vimos al director con la jefa de estudios.
Toni: Rubén ha sido el que ha empezado.
Lucas: ¡Vuelve a repetirlo! [Fue a pegarle pero yo le paré a tiempo].
Director: Ahora mismo todos a mi despacho.
Raúl: Fue culpa de Rubén, nosotros solo estábamos hablando con Nuria y él comenzó a insultarnos y empujarnos.
Director: Así que la culpable es la señorita Cantó [Miró a Nuria].
Lucas: ¡A ella no la metas, cobarde!
Javier: Toda la culpa es vuestra.
Director: Síganme todos, señor Martín, señor González, señor Díaz, señor García, señor Pérez, señor Fernández y señorita Cantó.
Dani: Ella no tiene nada que ver, déjela.
Director: Señor Fernández, no me diga lo que tengo que hacer y más bien comiencen a andar hacia mi despacho ¡ya!
Apreté la mandíbula y me giré hacia Nuria que aún sollozaba y estaba cabizbaja.
Dani: No pasa nada, nosotros estamos contigo y no te van a castigar ni nada, ¿vale?
Asintió y respiró hondo tratando de tranquilizarse. Los chicos se nos acercaron y así llegamos al despacho del director. Nos quedamos de pie frente a él que se sentó en su escritorio y nos miró fijamente.
Director: Gabriela, llama a sus padres.
Toni: ¿Qué? No, no los llame.
Director: ¿Por alguna razón en especial debería hacerle caso? [Lo desafió con la mirada y él agachó la cabeza] Lo suponía, por favor Gabriela, a todos los padres.
Enfatizó el 'todos' y la jefa de estudios salió.
Director: Bien, ahora quiero que me cuenten qué ha pasado. Pero de uno en uno.
Empezaron a contarle lo ocurrido y, media hora después, tocaron la puerta. Se abrió y la jefa de estudios dijo que nuestros padres ya estaban allí. Todos salimos y nos fuimos al salón de actos, ya que éramos muchos para estar todos en el despacho del director.
María: ¿Qué ha pasado, Dani?
Dani: Dos idiotas estaban molestando a Nuria y Rubén y nosotros nos metimos para separarlos y ayudarlos.
Dani P: María...
María: Me he dado cuenta [Se miraron entre ellos].
Dani: ¿Qué pasa?
Dani P: Nada, cuando lleguemos a casa hablaremos.
Puse los ojos en blanco y entramos en el salón de actos. Los chicos y yo nos miramos, el reencuentro había sido antes de lo previsto y para colmo no era nada bueno.
Director: Los he reunido aquí porque la conducta de sus hijos no ha sido nada correcta. Creo que...
X: Perdón la tardanza.
Todos nos giramos y juro que la cara de mis padres fue... Indescriptible. Abrieron mucho los ojos y se miraron entre ellos. Algo pasaba.
Director: ¿Sí?
X: Somos los padres de Toni.
Director: Ah, pasen y tomen asiento.
Se sentaron y el director siguió su charla sobre nuestro mal comportamiento y malos modales. Cuando dio la reunión por acabada, resultó que por ese día podíamos irnos a casa ya que solo quedaba la última hora. Se había alargado la charla. Al ir a por mis cosas, me topé con Toni en el pasillo diciéndole algo a Rubén. Me faltó tiempo para acercarme a ellos.
Dani: Lo dejas ¿vale?
Toni: Mira, no te tengo miedo y no me van a acobardar tus amenazas, así que guárdatelas para quien le interesen.
Dani: No es una amenaza, sino una advertencia y el que advierte no es traidor.
Le hice una seña a Rubén y nos fuimos. Llegamos fuera, a la calle, dónde estaban nuestros padres todos esperándonos pero cada uno con su mujer, por separado. ¿Por qué?
David: Rubén, vámonos.
Rubén: Sí [Suspiró]. Adiós Dani.
Dani: Adiós.
Lucas: Dani, hablamos luego. Si puedo...
Dani: Claro.
Álvaro: Lucas, vamos.
Lucas: Sí, un momento [Le dijo y después se volvió hacia mí]. ¿Por qué hacen como si no se conocieran?
Dani: No tengo ni idea.
Javier: Se supone que nuestras madres son hermanas [Me dijo] y tu madre y mi padre primos [Le dijo a Lucas].
Lucas: Tendremos que averiguarlo.
Álvaro: Lucas, ¿vamos ya?
Carlos: Javier, venga.
Dani P: Dani nos vamos ya.
Dani: Un momento, papá.
Dani P: Un momento nada, nos vamos ya.
Dani: Papá ¿no puedes esperar? Que vosotros no os habléis no quiere decir que nosotros no podamos hacerlo.
María: Dani.
Dani: Nada, es verdad. Ana es tu hermana ¿por qué no te acercas a ella a hablarle después de que lleva un mes en Madrid?
Javier: Eso, mamá, ¿por qué?
Ana: Javier, nos vamos ya.
Lucas: Oye, yo también quiero saberlo. ¿Qué pasa entre vosotros? Parecéis desconocidos.
Judith: Lucas no te metas ¿sí?
Lucas: ¿No puedo saber por qué hace seis años que os alejasteis alejándonos a nosotros y hoy que os veis ni siquiera os dirijáis un hola?
Álvaro: Lucas, ya vale por hoy, así que vamos.
Lucas: Adiós chicos.
Dani y Javier: Adiós.
Carlos: Javier, ¿vienes ya?
Mi primo suspiró y se fue dirigiéndome una mirada. Me acerqué a mis padres y nos fuimos. Yo fui dándole vueltas a lo ocurrido. ¿Por qué no se habían hablado? ¿Por qué había sido como si no se conocieran? Llegamos a casa y, cuando quise irme a mi habitación, me hicieron sentarme en el sofá del salón con ellos.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Aviso

Chicas, siento estar tardando tanto en subir, pero estoy liadísima de exámenes y no me queda tiempo para escribir. Intentaré sacar hueco de los ratos libres que tenga. De verdad que lo siento mucho.
Gracias por leer :) Besoos (KK)

miércoles, 10 de abril de 2013

Destinados al Mismo Camino, Capitulo 4:

----Narra Nuria----
Blas: Nuri, venga arriba, cariño.
Nuria: Voy.
Me levanté perezosamente, aquel era uno de esos días en los que te levantas con algo raro en el pecho, algo que te dice que va a pasar y empiezas a pensar en si será bueno o malo. No sabía lo que iba a pasar, pero tampoco iba a darle mucha importancia. Me vestí, fui al baño y después a desayunar.
En la cocina estaban mis padres dándose mimos. Sonreí, me encantaba verlos así, que a pesar del paso del tiempo no perdieran las ganas de decirse y mostrarse cuánto se querían.
Blas: Te amo.
Mireya: Sabes que yo a ti también, pero mucho más.
Blas: ¿Sí? ¿Y eso por qué?
Nuria: Porque si no le das la razón se picará y hoy te dejará sin beso[Me burlé].
Mireya: No deberías escuchar las conversaciones de los mayores [Me regañó algo sonrojada].
Nuria: Ya, pero es que son las ocho menos diez, tengo que desayunar y papá debe llevarme al instituto.
Blas: Por esa te vas a librar señorita [Me regañó divertido].
Salió de la cocina y yo me puse a desayunar. A las ocho ya estaba en la puerta de la casa lista para irme, pero mi padre tardaba. Volví a entrar y vi a mis padres besándose.
Nuria: Yo sé que os queréis mucho y que mañana es vuestro aniversario, pero si no os dais prisa, ¡no voy a llegar! [Tiré de la mano de mi padre].
Mireya: ¡Nuria!
Nuria: Hasta luego, te quiero.
Salimos de casa y nos montamos en el coche. Eran y cinco, como nos nos diéramos prisa, no íbamos a llegar ni en broma.
Blas: ¿Qué te pasa hoy?
Nuria: Estoy nerviosa porque me dan la nota de matemáticas, es a primera hora y si llego tarde, no me la querrá dar.
Blas: Lo siento.
Nuria: No me molesta veros o que os pongáis mimosos, al contrario, me encanta veros así [Le sonreí].
Blas: ¿Te encanta?
Nuria: Sí, adoro ver cómo mis padres se quieren como el primer día y se lo demuestran día tras día y a cada momento que pueden.
Blas: Jajaja
Llegamos en cinco minutos al instituto, me bajé del coche tras darle un beso a mi padre en la mejilla y entré corriendo, eran y doce, tenía que estar a y quince en punto en clase y mi aula estaba al final del pasillo de la segunda planta. Bien Nuria, más te vale correr. Pero sin llevarme a nadie por delante, cosa que intenté evitar pero no pude...
Nuria: ¡Lo siento!
X: Tranquila.
Miré hacia arriba para ver contra quién me había chocado y en cuanto lo miré a los ojos... Mis mejillas comenzaron a tomar color y a calentárseme, ¡era Lucas! Mi amor platónico. Jo, para una vez que lo tengo tan de cerca y es porque nos hemos chocado. Corrección, le he atropellado.
El timbre me sacó de mis pensamientos, volví a pedirle disculpas una vez más y fui corriendo hasta mi clase. Entré corriendo y me dejé caer en la silla, por suerte la profesora se estaba retrasando aquel día, ya que normalmente siempre estaba dentro antes de que sonara el timbre.
Lidia: ¿Qué te pasa? ¿Por qué vienes tan corriendo?
Nuria: Casi llego tarde [Suspiré echando la cabeza sobre mis brazos encima de la mesa]. Y no sabes lo que me ha pasado :D
Lidia: ¡Cuéntamelo!
Profesora: Buenos días.
Le dije a Lidia en susurros que se lo contaría más tarde y nos pusimos a atender. La hora se me hizo eterna y lo único bueno fue que había sacado un nueve y medio en el examen. ¡Yupi!
Tras otra hora larguísima de lengua castellana y una pesadísima de historia, tocó el timbre y salimos al recreo.
Lidia: Bueno, ¿me dirás por fin qué te ha pasado?
Nuria: Cuando he llegado, he empezado a correr para poder entrar a tiempo en clase y... ¿A que no sabes con quién me he chocado?
Lidia: No, ¿con quién?
Nuria: Con Lucas :3
Lidia: ¿Qué Lucas? [La miré con obviedad] No es cierto, ¿qué te ha dicho, qué le has dicho?
Nuria: Solo le he pedido perdón y él me ha sonreído *.*
Lidia: Ala, ya te puedes morir en paz jajajaja
Nuria: Qué simpática eres ¬¬
Lidia: Pero si sabes que es con cariño [Me abrazó de lado].
Nuria: Ya, claro, claro [Reí].
De pronto, una chica alta y rubia se acercó a nosotras y nos sonrió.
X: Hola.
Lidia y Nuria: Hola.
X: Nuria, ¿podemos hablar un momento, por favor?
Nuria: Sí.
La miré extrañada pero me aparté con ella para poder hablar, ¿qué querría decirme? Ella era la hermana de Lucas, de eso estaba segura.
Lucía: Verás... No sé cómo decírtelo ni cómo te lo vas a tomar, si aceptarás o no pero... La verdad es que te necesitamos.
Nuria: ¿Me necesitáis? ¿A mí? ¿Quiénes? ¿Y para qué? [La miré extrañada].
Lucía: ¿No te acuerdas de mí?
Nuria: ¿Cómo que si no me acuerdo de ti?
Lucía: Soy Lucía, la hija de Álvaro y Judith.
Nuria: Ah... [No entendí nada].
Lucía: Y tú eres la hija de Blas y Mireya.
Nuria: ¿Cómo sabes quiénes son mis padres?
Lucía: Porque hasta hace seis años, nosotras estábamos juntas siempre con mis hermanos y más chicos y chicas
Nuria: ¿Quiénes eran esos chicos?
Lucía: ¿No te suenan Lucas, Julia, Dani, Rubén, Javier, Clara, Cristina y Jesús?
Nuria: De algo me suenan, pero no sé de qué... ¿Qué pasa con ellos y con nosotras?
Lucía: ¿Tampoco te suena de nada Auryn?
Nuria: Es... El nombre del grupo que tenía mi padre.
La miré a los ojos, acababa de acordarme de todo...
Lucía: ¿Ya te acuerdas?
Nuria: Sí, pero... Nuestros padres se separaron y no saben nada los unos de los otros, ¿no?
Lucía: Prácticamente, yo sé un poco de Carlos porque mi madre y él son primos, pero casi nada y Dani también sabe algo sobre él porque su madre y la mujer de Carlos, Ana, son hermanas. Pero no es un gran contacto.
Nuria: ¿Y en qué necesitas que te ayude?
Lucía: Dani ha tenido una idea, yo al principio no la aceptaba, pero luego descubrí que sí es una buena idea. Te la voy a contar y tú ya me dices qué te parece y si quieres ayudarnos, ¿vale?
Nuria: Claro :)
Me contó todo lo planeado y la verdad era una buena idea, un poco complicada, pero por intentarlo nada perdíamos.
Nuria: Contad conmigo.
Lucía: Genial, gracias.
Nuria: Nada, todo por ellos.
Nos sonreímos y volví con Lidia. Lucía no me había dicho que no contara nada, pero preferí quedarme callada por si acaso.
----Narra Javier----
Nueva ciudad, nuevo instituto, nuevos compañeros... Vuelta a empezar, menudo asco.
Todos en la clase me miraban, pero decidí pasar de ellos. A la hora del recreo, me senté aparte en un rincón yo solo y esperé a mi hermana, pero ella ya se había echado algunas amigas, así que me dejó solo. En fin, decidí ponerme a escuchar música para ver si así pasaba el tiempo más rápido. No había empezado el estribillo de la segunda canción cuando tres chicos se me acercaron. Guay, ¿ya me iba a meter en problemas sin haber hecho nada y sin haberme metido nunca en alguna bronca?
X: Hola.
Javier: Hola.
Y: Eres Javier, ¿verdad?
Javier: Sí, tu eres...
Y: Lucas, estoy en tu clase :) Ellos son Dani [Señaló a un chico rubio] y él Rubén [Señaló a un chico moreno].
Javier: ¿Queréis algo?
Dani: Hablar contigo, primo.
Javier: ¿Primo? [Lo miré extrañado].
Dani: Sí, nuestras madres son hermanas.
Javier: Ah, ya sé quien eres.
Lucas: ¿De mí no te acuerdas? También somos familia, tu padre y mi madre son primos.
Javier: Sí, ya me acuerdo.
Rubén: Nosotros nos somos familia, pero pasamos mucho tiempo juntos de niños.
Javier: Sí, ya sé quiénes sois, ¿cómo os habéis acordado tan bien de mí?
Dani: Soy el mayo, era obvio que me acordara jeje
Javier: Sí... ¿Qué queréis hablar conmigo?
Dani: Es que queremos contarte algo para ver si contamos con tu ayuda o no.
Javier: Contadme, si puedo ayudaros lo haré.
Lucas: Es sobre... Auryn.
Los miré extrañados y comenzaron a explicármelo todo. Los escuché y asentí a todo lo que decían. Algo así no podía salir bien si faltaba uno, así que si estaban todos de acuerdo yo también iba a ayudar porque quería que todo volviera a ser como cuando era pequeño, las reuniones entre todos... Quería que mis padres fueran felices de nuevo y solo haciendo todo lo posible para que el plan saliera bien, era la única manera de que eso pasara.
----------
Hoolaa! Por aquí estoy por fin :)
Nada, deciros que sé que este capítulo es muuuuy soso, pero ya he sacado las ideas para el siguiente y me voy a poner ahora mismo :P 
También avisaros a la que aún no lo sabéis que me he tenido que hacer una cuenta de twitter nuevo porque he tenido problemas con el otro. El nuevo es @BluePastelito1 , espero leer por allí a las que no leo por aquí jejeje
Muchas gracias por vuestro apoyo :) Un beso (LL)

jueves, 14 de marzo de 2013

Destinados al Mismo Camino, Capitulo 3:

----Narra Rubén----
Un día más camino del instituto, menudo aburrimiento...
Mayte: Rubén vamos.
Rubén: No, hoy no voy al instituto [Me tapé hasta arriba].
Mayte: ¿Por qué?
Rubén: Porque hoy no pega ir.

Mayte: Anda, vamos [Me zarandeó un poco].
Rubén: Vaale [Dije perezosamente y sin gana alguna de levantarme].
Me vestí con toda la calma que tenía, fui al baño, me peiné y bajé a la cocina a desayunar.
Cuando terminé, me lavé los dientes, cogí mi mochila, me despedí de mi madre con un beso en la mejilla y salí de casa. Saqué mi móvil del bolsillo de mi pantalón junto con los auriculares, los conecté y me puse a escuchar música hasta llegar al instituto. Debo decir que no soy para nada popular y ni tengo muchos amigos. A decir verdad me paso los días de instituto solo. Pero en realidad así lo prefiero, paso de estar con un grupo de amigos que me pone una cara por delante y otra por detrás.
Las tres primeras horas se pasaron lentas, demasiado lentas y, cuando tocó el timbre para el recreo, cogí mi mochila y salí al patio. Me puse en una esquina y seguí escuchando música mientras miraba el twitter. De pronto, dos chicos se me acercaron, eran dos de mi clase que siempre estaban molestándome y llamándome "rarito" o "solitario" ¿qué más les daba a ellos lo que yo hiciera? 
Raúl: ¿Por qué tan solo? ¿No tienes amigos?
No contesté, decidí pasar de ellos a ver si así me dejaban en paz.
Toni: Venga hombre, que hemos venido a hacerte compañía.
Rubén: Dejadme en paz, anda.
Raúl: ¿O qué? ¿Nos echarás tú?
Rubén: No, podéis hacer lo que os dé la gana, pero a mí dejadme tranquilo.
Toni: ¿Te pondrás a llorar como una niña?
Raúl: Toni él no se puede poner a llorar como una niña porque es un poco niña.
Los dos rieron.
Rubén: Creedme que no queréis ver lo que esta niña os hace.
Toni: ¿El qué? Yo quiero saberlo.
Rubén: Dejadme en paz.
Raúl: No tan rápido, ahora que nos has amenazado, termina lo que has empezado.
Rubén: No tengo ganas.
Toni: Eres un cobarde jajaja.
Rubén: Lo que tú digas.
Me levanté para irme, pero esos dos no me dejaron y me arrinconaron contra la pared.
Raúl: He tenido un mal día y tengo ganas de pagarlo contigo, así que no te vayas.
Rubén: ¿Sabes? Yo tampoco tengo una vida muy buena y no por eso voy y te lo cuento a ti, porque no me importa nada tu vida.
Toni: La niñita tiene agallas.
Rubén: Decid lo que os dé la gana.
Intenté irme, pero no pude.
Rubén: ¿Os apartáis?
Raúl: Quítanos tú.
Lo miré y decidí hacerlo de una vez, les planté cara.
Rubén: Está bien.
Solté la mochila a un lado en el suelo y los empujé.
Toni: Te vas a arrepentir de haber hecho eso.
Empezaron a empujarme y yo a intentar defenderme hasta que...
X: ¡Ei, dejadlo!
Los chicos se apartaron de mí y pude ver a dos chicos mayores que yo, uno rubio junto con otro moreno. A los dos los conocía perfectamente.
Toni: ¿O qué?
Dani: Mejor iros.
Raúl: Toni mejor vámonos.
Los dos se fueron mirando mal a los dos chicos y yo cogí mi mochila para irme de allí.
Lucas: Rubén, espera.
Rubén: Creo que ya he tenido bastante con ellos.
Dani: Nosotros no vamos a hacerte nada, solo queremos hablar contigo.
Rubén: ¿Sobre qué? [Los miré desconfiado].
Lucas: Sobre algo que nos concierne a los tres.
Rubén: ¿Qué es?
Dani: ¿No sabes quiénes somos?
Rubén: ¿Quién nos sabe quiénes sois?
Lucas: Nos referimos a...
Rubén: Sé a qué os referís y, sí, sé quiénes sois.
Dani: ¿Enserio? [Me miró sorprendido].
Rubén: Que no se acuerde mi hermano que tiene doce años, vale, pero yo sí que lo recuerdo.
Lucas: Genial, porque queremos comentarte una cosa.
Rubén: ¿Qué es?
Dani: Es un plan que llevo maquinando bastante tiempo y necesito vuestra ayuda.
Rubén: Te escucho.
Me contó su plan y cómo le había dicho a Lucas todo lo que me estaba diciendo a mí en ese momento. No estaba muy seguro de que funcionara, pero los iba a ayudar.
Rubén: Contad conmigo.
Lucas: Guay :)
Dani: Ahora solo nos falta conseguir reunir al resto.
Rubén: ¿Resto?
Dani: A los demás hijos de Auryn.
Lucas: Aunque tenemos un problema.
Rubén: ¿Cuál?
Dani: Ahora estamos aquí un hijo de Dani, otro de David y otro de Álvaro, nos quedan Carlos y Blas. Carlos se fue a Barcelona por lo que he conseguido sacarle a mi abuelo y Blas... Tiene una hija.
Rubén: Nuria...
Lucas: Exacto y no creo que acepte tan bien la cercanía de chicos contándole algo así.
Dani: Por eso tenemos un problema.
Rubén: Pero Lucas, tú tienes a tus hermanas, ¿no podría hablar alguna de ellas con Nuria?
Lucas: Julia mejor que no, tiene trece años y no comprendería todo tan bien y Lucía... Por algún motivo que desconozco no soporta a Dani.
Dani: Así que no creo que haga nada por ayudar si yo estoy involucrado.
Rubén: ¿Entonces cómo pensáis hacerlo?
Lucas: Tenemos que localizar a Javier como sea.
Dani: A ver cómo lo conseguimos.
El timbre del final del recreo sonó, así que nos despedimos y cada uno fuimos por nuestro lado.
Estuve pensando en la idea de los chicos, no era mala pero sí un poco complicada. Pero los ayudaría, yo también quería participar.
-----Narra Lucía----
Salí de clases con mis amigas y yo me quedé en la puerta a esperar a Lucas que, como siempre, se retrasaba.
Lucía: Chicas, yo me quedo aquí a esperar a mi hermano. Mañana nos vemos.
Elisa: Vale, hasta mañana.
Nerea: ¿No me puedo quedar contigo? Me gustaría ver a tu hermano :$
Elisa: No porque sino me tengo que ir yo sola y no quiero [Tiró de ella mientras yo reía]. Hasta mañana ^^
Lucía: Jajaja. Adiós chicas.
Mientras esperaba a Lucas, saqué  mi móvil de mi bolsillo y entré en twitter. Vi que tenía una mención de mi hermano:
"Lucas: Ojalá que mi bellísima, lista y perfecta hermana Lucía nos ayude"
"Lucía: Lucas, no seas pelota >.<"
De pronto, alguien comenzó a hacerme cosquillas desde atrás.
Lucía: ¡Lucas!
Lucas: Ups, me has pillado [rió].
Lucía: ¡Tardón! [Le di un golpe leve].
Lucas: Ai [Puso un puchero].
Lucía: Eso por tardar siempre tanto.
Lucas: Hoy tengo excusa.
Lucía: Sí, ya...
Lucas: Enserio. Dani, Rubén y yo nos hemos entretenido en las taquillas hablando de eso [Empezamos a andar hacia casa].
Lucía: Ah, pues muy bien [Dije indiferente].
Lucas: Pero... Necesitamos la ayuda de una preciosa y listísima chica, ¿nos ayudas?
Lucía: Umm... Deja que lo piense... ¡No!
Lucas: ¿Por qué?
Lucía: Porque no y ya está.
Lucas: Jo, Luciss [Alargó mucho la S].
Lucía: No hagas eso Luquiss [Le imité].
Lucas: Porfis [Puso ojitos].
Lucía: Tienes el pavo subido hoy ¿eh?
Lucas: Sí. Anda Lucía, por favor.
Lucía: Lucas, no sé qué no entiendes [Me paré y lo miré de frente]. He dicho no y lo siento, pero no voy a ayudarte.
Lucas: ¿Por qué?
Lucía: Porque ayudarte a ti significaría ayudarle a él también y no estoy dispuesta a hacer nada por él [Comencé a andar de nuevo].
Lucas: Lu, ¿te puedo hacer una pregunta? Y me gustaría que me contestaras con la verdad.
Lucía: Depende de lo que sea [Suspiré]. A ver, pregunta.
Lucas: ¿Qué te pasa con Dani?
Lucía: Nada, simplemente no lo soporto.
Lucas: ¿Por qué? ¿Qué te ha hecho? Como te haya hecho algo juro que voy y lo...
Lucía: No, no me ha hecho nada [Suspiré]. Simplemente es que... No sé, no me cae bien y no quiero tener nada que ver con él.
Lucas: Bueno, no me cuentes nada. Solo espero que el día en el que decidas confiar en mí, me lo cuentes [Dijo un poco molesto].
Lucía: Lucas, no te pongas así.
Lucas: Soy tu gemelo, tenemos más conexión que los hermanos normales y siento que algo te pasa y me lo estás ocultando. Perdón por preocuparme por ti, pero no puedo evitarlo.
Lucía: Lucas... [Lo detuve] Por favor.
No dijo nada y seguimos el camino hacia delante en silencio. Llegamos a casa y mi hermano se fue a su habitación sin comer tras saludar a mis madre.
Judith: ¿Qué le pasa?
Lucía: Es que... Hemos discutido y ya sabes cómo se pone.
Judith: ¿Por qué ha sido?
Lucía: Una pequeña tontería [Medio sonreí]. Ahora hablo con él y lo arreglamos.
Judith: Vale :)
Comimos con mi hermana y mi padre que llegó al poco rato de haberlo hecho yo.
Álvaro: ¿Qué tal el instituto, princesa?
Lucía: Bien, papá :)
Álvaro: Me alegro.
Lucía: ¿Y tú en el trabajo?
Álvaro: Bien.
Yo sabía que no era así, no estaba haciendo lo que le gustaba y lo explotaban mucho. Lo que daría porque volviera a cantar, a ser Álvaro Auryn y verlo feliz como cuando era pequeña y nos llevaba al estudio o nos cantaba las canciones nuevas que iban componiendo.
Cuando terminé, subí las escaleras y toqué en la habitación de Lucas.
Lucas: Pasa.
Lucía: Luc... ¿Podemos hablar?
Lucas: Adelante [Se encogió de hombros tumbado en la cama].
Entré, cerré la puerta y me senté a su lado.
Lucía: Lo siento, sé que te preocupas por mí y que te gusta que te cuente mis cosas, pero debes comprender que soy una chica y que ciertas cosas no te las puedo contar porque ni siquiera soy capaz de contárselas a mis amigas. Pero te prometo que cuando me sienta preparada te lo contaré. No es por falta de confianza, de verdad, es solo que... No estoy segura de lo que me pasa.
Mi hermano se levantó quedando sentado y me abrazó.
Lucas: Perdóname a mí, no he debido ponerme así contigo, debo comprender que antes de mi hermana, eres una chica y vosotras sois raritas.
Lucía: Ei, no te burles [Le empujé levemente].
Lucas: Anda, dame un abrazo tonta.
Lucía: Te quiero mucho, petardo [Lo abracé].
Lucas: Lo sé.
Lucía: Oye, he estado pensando y... Os voy a ayudar.
Lucas: ¿Enserio? [Preguntó sorprendido]. ¿No decías que no aguantas a...?
Lucía: No importa [Le corté]. Todo por ellos.
Lucas: Gracias [Sonrió feliz y me abrazó]. Voy a avisar a Dani y a Rubén, así mañana mismo damos el siguiente paso.
Lucía: ¿Por qué tanta prisa?
Lucas: Un momento y te lo cuento todo.
Asentí. Lucas le mandó el mensaje a Dani y Rubén y me explicó todo. La verdad que para habérsele ocurrido a Dani, era una idea bastante bien planeada.
Lucas: Entonces, ¿nos ayudarás?
Lucía: Sí, podéis contar conmigo [Le sonreí].
Me devolvió la sonrisa y nos quedamos un rato hablando de algunas cosas, entre ellas, Dani.
***
Sé que no es gran cosa, pero no quiero adelantar demasiado aún. Más adelante comenzarán los capítulos largos y adelantos del plan y más cositas que estoy preparando. Muchísimas gracias por vuestro apoyo :) Un beso (KK)

martes, 19 de febrero de 2013

Destinados al Mismo Camino, Capítulo 2:

----Narra Dani----
Mi despertador sonó, lo apagué y me llevé las manos a la cara, eso de levantarme temprano no me gustaba para nada, con lo bien que se está en la cama y más un día de invierno... Pero en fin, era lo que me tocaba y ese día tenía algo que hacer.
Me levanté perezosamente, abrí el armario y saqué un pantalón vaquero un poco desgastado, una camiseta de manga corta blanca, una chaqueta beisbolera en azul y blanca y mis tenis blancos. Me vestí y fui al baño. Después, entré a la cocina y, como todas las mañanas, me encontré a mi madre preparándome el desayuno.
Dani: Las ganas de levantarte a prepararme el desayuno, yo puedo.
María: Con un buenos días me vale, además, no me cuesta nada. Eres mi hijo y no pesa levantarme para prepararte el desayuno.
Dani: Buenos días [Le di un beso en la mejilla]. Y lo sé, pero podrías dormir un rato más porque la enana no se levanta hasta las ocho y son las siete.
María: Primero, deja de llamar a tu hermana enana, no me gusta que os pongáis motes y segundo, me iba a despertar de todos modos porque hace apenas media hora que tu padre ha llegado.
Dani: Wow, cada día lo explotan más, llega más tarde, más cansado y le pagan menos.
María: Pero al menos tiene trabajo.
Dani: Pero eso es igual que nada.
María: Dani, ya lo hemos discutido muchas veces y no quiero empezar mal la mañana contigo, por favor.
Dani: Está bien, pero tienes que reconocer que llevo razón.
No respondió pero yo sabía que ella pensaba igual que yo, bueno, yo pensaba igual que ella, pero yo lo decía en voz alta.
Desayuné y fui a lavarme los dientes. Cuando acabé, cogí la mochila, le di un beso a mi madre en la mejilla y salí de casa. 
Después de media hora, llegué y me puse con mis amigos a esperar a que abrieran la puerta del instituto. 
Guille: Sandra no te quita el ojo de encima.
Dani: Paso, ojalá se canse.
Miguel: ¿Cómo es que no te gusta?
Dani: La veo algo superficial, prefiero otro tipo de chicas.
Jaime: ¿Qué tipo? ¿O qué chica?
Dani: Alguna que tenga algo en el cerebro.
Luis: Jajaja.
Guille: Yo creo que es que él ya tiene a la chica que le gusta pero aún no se ha atrevido a hablar con ella.
Miguel: No me lo creo, ¿al ligón de Dani le da vergüenza decirle a una chica que le gusta?
Dani: Callaros idiotas, no es eso [Miré hacia otro lado y la vi].
Estaba con un grupo de chicas, sus amigas. Hablaba y reía animadamente...
Luis: Pues sí que le tiene pillado, no nos hace ni caso xD
Dani: Idiotas que sois.
Ellos rieron y entramos en cuanto abrieron la puerta. Enseguida la perdí de vista ya que yo entré por la parte de Bachillerato y ella a la de la E.S.O. Bueno, en el recreo la vería o eso esperaba.
Las tres primeras horas se me pasaron lentas, ¿a quién le gustaba una hora de historia, otra de matemáticas y otra más de física? Desde luego a mí no.
Guille: Dani, ¿vamos a la cafetería?
Dani: No, tengo que resolver algo, después os busco.
Guille: Vale.
Salí de la clase y me fui dónde estaba la fuente a un lado del segundo patio. Me puse contra la pared y esperé un rato hasta que Lucas llegó...
Lucas: Hola.
Dani: Hola.
Lucas: ¿Eres Dani?
Dani: El mismo, ¿no te acuerdas de mí?
Lucas: La verdad es que tu nombre y tu cara me suenan bastante, pero no logro recordar de qué.
Dani: Bueno, es normal. Eres más pequeño que yo y hace seis años y medio que no nos veíamos.
Lucas: ¿Seis años y medio? Yo tenía nueve y... ¿De qué nos conocíamos?
Dani: Es una larga historia, pero te contaré la corta, seguro que así recuerdas.
Lucas: Adelante.
Dani: Antes que nada, quiero estar seguro de que eres quién pienso que eres.
Lucas: Vale.
Dani: ¿Tus padres son Álvaro y Judith? [Asintió] ¿Tienes dos hermanas que se llaman Lucía y Julia?
Lucas: Sí. Joer, cuéntame ya lo que me tengas que contar porque estoy intrigado.
Dani: Nuestros padres eran amigos desde pequeños, siempre han estado juntos incluso después de echarse novia. Siguieron siendo amigos por mucho tiempo y se vinieron todos a estudiar aquí para poder estar todos juntos. Nuestros padres tenían un sueño y era cantar, siempre les ha gustado la música y componían sus propias canciones. Se presentaron a un concurso y se hicieron famosos. Mi madre me tuvo al otro año y tres años después, tu madre os tuvo a tu hermana y a ti. Siempre estaban juntos por lo que nosotros también lo estábamos.
Lucas: Creo que ya me acuerdo... Tú eres Dani peque, el hijo de Dani y María.
Dani: El mismo.
Lucas: ¡Ala! jajaja
Dani: ¿Ya te acuerdas?
Lucas: Sí, eras mi compañero de trastadas contra mi hermana xD
Dani: Sí jajajaja
Lucas: Pero nuestros padres no cantaban los dos solos ¿verdad?
Dani: No, Auryn eran cinco y nuestros padres son dos de ellos.
Lucas: ¿Y qué ha pasado con el resto?
Dani: No tengo ni idea... Pero quiero proponerte un plan.
Lucas: Soy todo oídos.
----Narra Javier----
Otro suspenso más en inglés, mi padre me iba a matar. Tanto estudiar juntos para nada... ¡Bah! ¿Qué más daba? No me iba a pasar nada por no saber cómo formar bien las pasivas en ingles. ¡Si casi ni me salían en Lengua Castellana!
Clara: Javi ¿vamos?
Javier: Vamos.
Mi hermana y yo fuimos andando hasta la plaza que había al final de la calle dónde estaba el instituto y dónde nos esperaba nuestra madre o nuestro padre con el coche. No paraban en la puerta porque siempre había atasco. Llegamos y ya estaba allí nuestro padre.
Por su cara deduje que algo pasaba, pero esperaría a llegar a casa. Llegamos después de veinte minutos, mi padre aparcó y entramos en casa...
Clara: Hola mamá.
Ana: Hola cariño.
Otro careto por parte de mi madre, ahora sí que estaba seguro de que algo pasaba... Nos sentamos en la mesa y mientras comíamos, mis padres se lanzaban miradas y después de un rato, no aguanté más...
Javier: ¿Se ha muerto alguien? [Mis padres y mi hermana me miraron] Lo digo por vuestras caras y por el silencio que hay.
Ana: Es que... [Miró a mi padre] Tenemos algo que contaros.
Clara: ¿Qué ha pasado?
Carlos: He conseguido trabajo.
Javier: Pero eso es bueno, ¿por qué tenéis esas caras?
Carlos: Porque voy a sustituir a un profesor de inglés en un instituto de Madrid.
Clara: ¿Te vas a ir?
En ese momento mi padre miró a mi madre y yo lo comprendí...
Javier: Nos vamos a ir [Susurré].
****
Hola :)
Sé que es algo corto, pero aún no me he recuperado de la mano y para no dejaros más tiempo sin capítulo lo he terminado con una sola mano. Espero que os esté gustando. Muchas gracias por vuestros comentarios. En cuanto me quiten la venda, me pondré con el siguiente capítulo. Un beso :) <33

jueves, 7 de febrero de 2013

Destinados al Mismo Camino, Capítulo 1:

----Narra Dani----
Sandra: Dani, ¿vendrás este fin de semana a mi cumpleaños?
Dani: Claro ;)
Guille: Dani, el entrenador nos está buscando, ¿vamos?
Dani: Sí, vamos. Hasta luego chicas.
Sandra y Lidia: Adiós.
Me llamo Dani Fernández, pero no soy el famoso, sino su hijo. Aunque eso de famoso... Digamos que Auryn dejó de ser Auryn hace algún tiempo, más exactamente unos seis años y medio que es el tiempo que no sé nada sobre mis tíos. Hemos perdido casi todo el contacto, yo veo a mis "primos" en el instituto pero casi ni nos hablamos cada uno va por su bola. No es que la separación los haya dejado peleados, simplemente todos nos distanciamos y dejamos de comunicarnos...
Guille: Sandra va a por ti.
Dani: Lo sé.
Guille: ¿Te gusta?
Dani: Para nada, a ver, no está mal, pero parece un poco pijita.
Guille: Es pija.
Dani: Y las chicas así no me van.
Guille: Pero vas a su fiesta.
Dani: Eso le he dicho, pero no es seguro.
Guille: ¿La dejarás plantada? [Preguntó divertido].
Dani: Depende de los planes que tengan mis padres.
Guille: Si la dejas tirada verás el careto que se le va a quedar y la que te va a liar después.
Dani: Bah, no me importa [Me encogí de hombros].
Guille: ¿No será que ya tienes quién te gusta? [Me dio un codazo].
Dani: Puede.
Guille: ¡Lo sabía! ¿La conozco?
Dani: No sé.
Guille: ¿Quién es?
Dani: Pareces una chica, ¡cotilla!
Guille: Bueno, si no me lo quieres decir, no voy a insistir.
Dani: Mejor.
Llegamos al polideportivo del instituto y allí estuvimos esperando a nuestro entrenador de fútbol con el resto de chicos y chicas que jugaban en el equipo. Cuando llegó, nos avisó que hasta el mes siguiente no podríamos comenzar a entrenar, así que tendría las tardes libres para hacer algo que llevaba rondándome la cabeza un tiempo.
Al acabar las clases, me fui a casa.
Dani: ¡Hola! [Grité].
Cristina: Hola Dani.
Dani: Hey enana [La despeiné].
Cristina: Mamá, ¡Dani ha vuelto a llamarme enana!
María: Dani, no llames a tu hermana enana [Gritó desde la cocina].
Dani: ¡Perdón!
Le saqué la lengua a mi hermana, dejé la mochila a un lado del sofá y fui hasta la cocina donde mi madre terminaba de poner la mesa.
Dani: Hola [La abracé].
María: Hey [Me devolvió el abrazo]. ¿Qué tal las clases, peque?
Vale, de peque no me quedaba nada, pero yo siempre sería el peque de mi madre y ella sería siempre mi ídolo y mi modelo a seguir.
Dani: Bien, no empezamos el entrenamiento hasta el mes que viene [Me senté en una de las sillas en la mesa].
María: ¡Cristina!
Al poco rato, mi hermana entró y se sentó a mi lado con el mando de la tele que teníamos en la cocina en la mano.
Cristina: Mamá, ¿a qué hora llegará papá hoy?
María: Depende, hoy hay concierto por lo que vendrá tarde después de recogerlo todo.
Mi padre había encontrado trabajo como técnico de sonido en un local muy concurrido por cantantes famosos así que cada cierto tiempo, se quedaba hasta tarde y volvía a la madrugada a casa. Cuando terminamos, ayudé a recoger la mesa, me lavé los dientes y fui a mi habitación, tenía que hacer deberes pero mientras sacaba las cosas, encendí el ordenador, necesitaba mirar algo.
----Narra Lucas----
Lucas: Mamá, dile a tu hija que pare de una vez, me tiene cansado.
Lucía: Lucas por favor, no se te puede decir nada porque te enfadas enseguida.
Lucas: No me enfadaría si no me dieras motivos.
Lucía: ¿Motivos? No necesitas motivos para nada, siempre estás alerta para saltar por cualquier tontería que te digo.
Lucas: ¿Te parece una tontería lo que me acabas de decir?
Judith: A ver, ¿qué pasa ahora?
Lucía: Nada, le he dicho una bobada y se ha mosqueado.
Lucas: ¿Bobada? Acaba de restregarme por toda la cara que ha sacado más nota que yo en matemáticas.
Judith: Lucía, no te pases y Lucas, eso es una tontería, tampoco es para que te enfades.
Lucas: Desde luego que vaya casa. ¡Uf!
Álvaro: ¿Qué pasa?
Lucas: ¡Nada!
Judith: ¡Lucas! No le contestes así a tu padre.
Lucas: Estoy bastante cansado ¿sabes? Mejor me voy antes de pagar el pato con alguien más.
Álvaro: Lucas ven aquí.
Lucas: ¿Qué pasa ahora?
Álvaro: Primero que nada no le hables a tu madre así y segundo ni se te ocurra salir de casa.
Lucas: ¿Por qué?
Álvaro: Porque yo no quiero, estás castigado.
Lucas: Tengo quince años, no me puedes estar castigando así como así [Me quejé].
Álvaro: ¿A no? A tu habitación.
Lucas: ¡Esto es una mierda!
Entré a mi habitación y cerré de un portazo.
Vale que lo de mi hermana no hubiese sido para tanto, pero no estaba en mi mejor día y todo por un imbécil que se iba a llevar su merecido si no paraba de tocarme las narices.
Después de un rato solo en mi habitación tirado en la cama, alguien tocó la puerta...
Lucas: ¿Qué?
Lucía: Lucas... ¿Puedo pasar?
Suspiré y me senté en la cama...
Lucas: Pasa [Entró y cerró la puerta]. ¿Qué quieres?
Lucía: Pedirte perdón, no debí haberte restregado que he sacado más nota que tú en mates, lo siento.
Lucas: Perdóname a mí, no debí haberme puesto así, me he pasado tres pueblos al hablaros así.
Lucía: Te conozco y sé que algo te pasa, ¿quieres contármelo?
Lucas: Mejor será que no.
Lucía: ¿Estás metido en problemas?
Lucas: No, yo no. Pero alguien se meterá en problemas si me deja en paz.
Lucía: Lucas no te metas en líos, ¿vale?
Lucas: Lo intentaré.
Lucía: ¿Con quién es?
Lucas: La curiosidad mató al gato, hermanita.
Lucía: Tonto [Puso los ojos en blanco].
Reí y ella se levantó para irse...
Lucas: Lu.
Lucía: Dime.
Lucas: ¿No me vas a dar un abrazo y un beso de reconciliación? [Puse cara de cachorrito].
Negó con la cabeza divertida, me abrazó y me dio un beso en la mejilla...
Lucía: Te quiero petardo.
Lucas: Yo también te quiero princesita.
Lucía: Hey, así solo me llama papá.
Lucas: Yo también tengo derecho, soy tu hermano mayor.
Lucía: Por cinco minutos.
Lucas: Pero soy mayor.
Lucía: Eres idiota.
Lucas: Pero aún así me adoras.
Lucía: Creído.
Le saqué la lengua y se fue. Me volví a tirar a mi cama, estaba aburrido y no tenía ganas de salir, lo haría después para pedirle perdón a mis padres. Mi móvil sonó, era una notificación de tuenti. La abrí y vi que era una petición de amistad de Dani Fernández con un mensaje: 
'Hola, puede que estés pensando ¿y este quién es? Pues créeme que yo sí sé quién eres y si tú haces algo de memoria descubrirás quién soy. Vamos al mismo instituto, por una parte de ahí te conozco y la otra parte me gustaría que la habláramos en persona. Mañana a la hora del recreo te espero junto a la fuente para hablar, si decides averiguar de qué te conozco y saber quién soy. Un saludo, adiós'.
La cosa es que ese apellido y ese nombre me sonaban, pero... ¿de qué? Lo tenía claro, al día siguiente lo averiguaría.
******
Lo siento, lo siento, lo siento.
Sé que ha pasado muchísimo tiempo y que, para colmo, el capítulo es cortísimo, pero después de haberlo escrito tres veces y borrarlo dos, mi mente no ha dado para más. De verdad que perdón.
Espero que os haya gustado y el próximo intentaré tenerlo para lo más pronto que pueda. Un beso y gracias por esperar :) (LL)