----Narra
Cristina----
No
todo siempre era igual para todos. Mi hermano estaba feliz porque por
fin Lucía había aceptado hablar con él y habían decidido
intentarlo juntos y enfrentarse a nuestros padres.
Los
chicos estaban contentos porque estábamos juntos de vacaciones en la
play, nuestras madres estaban felices, haciendo planes entre ellas,
hablando, quedando para hacer compras o salir a andar por la playa,
nuestros padres andaban intentando averiguar qué tramaban sus
mujeres y luego estaba yo. No me sentía mal, pero tampoco bien. Más
bien no me sentía.
Supongo
que ser la peque es razón de sobra para quedar apartada, ¿no?
Dani
con los chicos y, desde ese día, con Lucía, Javier, Lucas, Rubén y
Jesús, siempre entre ellos, con sus cosas de chicos. Lucía con Dani
o con Nuria y Clara y Julia, siempre juntas.
Lo
mejor era que nadie se daba cuenta porque tenían mejores cosas de
las que preocuparse. ¿Un ejemplo? Resulta que Ana y Julia cumplen en
el mismo mes, Ana un día y Julia al siguiente, así que a nuestras
madres se les había ocurrido el celebrarlo juntas, así conseguirían
que nuestros padres también estuvieran.
Dani:
Enana, voy con los chicos, si papá o mamá preguntan, diles que
hemos ido a dar una vuelta.
Cristina:
Vale.
Dani:
¿Te pasa algo?
Cristina:
No.
Dani:
Vale [Me sonrió]. Luego nos vemos, te quiero enana.
Cristina:
Y yo a ti... [Susurré viendo cómo salía por la puerta].
Suspiré
y me di media vuelta para ir a la cocina a por un vaso de agua. En
ello estaba cuando me crucé con mi padre.
Dani
P: ¿Dónde está tu hermano?
Cristina:
Ha salido a dar una vuelta con los chicos.
Dani
P: ¿Y tu madre?
Cristina:
Con las titas, supongo.
Dani
P: ¿Tú no sabrás por casualidad qué traman?
Cristina:
Ni idea.
Dani
P: Bueno, voy a salir un momento a buscarla ¿vale?
Yo
asentí bebiendo agua, él me dio un beso en la frente y se fue.
Volví a suspirar y dejé el vaso en el fregadero. Sabía que era la
última en haber llegado a la familia, pero no que fuera la última
para todos incluidos mis padres...
Metí
el móvil en el bolsillo de mis shorts vaqueros y salí de casa, no
pensaba quedarme allí esperando a que alguien llegara para avisar al
otro. Justo en la puerta me crucé a Lucía.
Lucía:
Hey, ¿sabes dónde ha ido tu hermano? Me ha dicho que ha quedado con
los chicos, pero no dónde.
Cristina:
No, ni idea.
Lucía:
Bueno, le voy a mandar un mensaje. Luego hemos quedado todos, ¿vienes
conmigo?
Cristina:
No, voy más tarde.
Lucía:
Vale, hasta luego.
Cristina:
Adiós.
Pasé
por la playa y anduve por la orilla hasta que vi, al fondo, a los
chicos en un círculo con Lucía y Nuria, me di la vuelta y anduve
hacia el lado contrario, no quería estar con ellos todavía.
X:
¡Cristina!
Miré
hacia mi derecha y vi a Julia con Clara.
Cristina:
Hola.
Julia:
¿No vienes con los chicos?
Cristina:
Más tarde.
Clara:
Pero hemos quedado ya.
Cristina:
Lo sé, pero quiero dar una vuelta antes, ahora voy ¿vale?
Julia:
Vale [Me sonrieron].
Seguí
con mi paseo por la orilla hasta que recibí un mensaje de mi
hermano.
Dani:
Enana, ¿dónde estás?
Cristina:
Dando una vuelta
Dani:
Vente ya, anda
Cristina:
Voy
Volví
a guardar el móvil en el bolsillo y recorrí todo lo que había
andado hasta encontrar a los chicos.
Dani:
Hey, por fin.
Cristina:
Perdón.
Me
senté donde pude, entre Clara y Rubén.
Lucas:
Entonces, ¿nadie ha conseguido sacarle nada a nuestros padres?
Puse
los ojos en blanco, siempre el mismo tema.
Rubén:
Nada, parece que saben guardar muy bien sus cosas.
Jesús:
A nuestra madre casi se le escapa algo, pero corriendo cambió de
tema.
Dani:
En mi casa apenas se habla del tema.
Javier:
No, en la mía tampoco se habla mucho sobre eso.
Lucía:
Entonces volvemos a estar como al principio, sin nada.
Clara:
¿Entonces qué vamos a hacer?
Dani:
Tenemos que pensar en algo...
Inspiré
hondo, deshice el agarre que había hecho con mis manos alrededor de
mis piernas y me levanté dispuesta a irme.
Dani:
¿A dónde vas, Cris?
Cristina:
A casa, estoy cansada.
Julia:
Pero aún no hemos hablado de lo que vamos a hacer.
Cristina:
Sinceramente, y sin ánimo de ofender a nadie, quiero deciros que
hagáis lo que os dé la gana pero sin contar conmigo.
Dani:
¿Por qué dices eso? ¿Qué te pasa?
Cristina:
Estoy cansada, agobiada, tengo trece años y no quiero seguir ideando
planes, que luego saldrán mal, para conseguir que nuestros padres
hablen y nos cuenten sus secretos. Soy pequeña y quiero disfrutar
del verano como cualquier persona de mi edad.
Javier:
Pero nosotros estamos metidos en esto ya y tenemos que terminarlo...
Cristina:
Hacedlo sin mí, total, esté presente o no, no sirvo para mucho.
Nuria:
¿Por qué dices eso?
Cristina:
Soy la más pequeña, todos formáis grupos y yo quedo fuera de todo,
además de que no participo ni me llevo parte de nada.
Lucía:
Nunca te hemos hecho menos o te hemos dejado fuera.
Cristina:
Pero así es como me siento cuando veo a mi hermano y los chicos
juntos, a ti con Nuria y a Clara y Julia juntas siempre. ¿Dónde
quedo yo? No cuadro en ningún sitio. Lo siento, pero quiero irme.
Les
dejé allí sentados y me fui a casa mientras notaba cómo las
lágrimas bajaban por mis mejillas. Al llegar a casa, me las sequé
rápidamente como pude y atravesé el salón corriendo para poder
entrar a mi habitación lo antes posible. Acababa de cerrar la puerta
y de echarme en la cama, cuando tocaron.
María:
¿Puedo pasar?
Sorbí por la nariz, me volví a secar las lágrimas
y la dejé pasar mientras me sentaba como un indio y pegaba la
espalda al cabecero.
María:
¿Qué te pasa, pequeña? [Se sentó frente a mí cruzando las
piernas a lo indio].
Cristina:
Nada [Bajé la cabeza para que no me viera].
María:
No es verdad, te he visto entrar y secarte la cara, además a una
madre no se le puede engañar [Cogió mis manos con las suyas].
¿Quieres contarme?
Cristina: Me siento mal [Confesé y suspiré
temblorosa].
María:
¿Por algo que te ha pasado?
Cristina:
Creo que sí [Volví a sorber por la nariz].
María:
Cuéntamelo todo, pero la verdad [Me tendió un pañuelo].
Cristina:
¿No te enfadarás? [La miré con cautela].
María:
Lo prometo [Elevó la mano y me enseñó su palma derecha].
Cristina:
Los chicos siguen ideando planes para poder sacarle a papá y los
titos el secreto. Al principio estuve de acuerdo, pero ya no puedo
más, no hemos conseguido que hablen y, desde el secuestro, me siento
fuera de lugar. Por eso he decidido dejarles a ellos con sus planes y
salirme del grupo...
María:
¿Te han hecho sentir así?
Cristina:
No conscientemente, pero sí sin quererlo. Los chicos siempre andan
juntos, Nuria y Lucía por su lado y Julia y Clara con sus cosas...
Yo quedo fuera.
María:
Pequeña [Me abrazó].
Cristina:
Sé que es lo que me toca por haber llegado la última a la familia,
pero...
María:
No digas eso, lo que pasa es que están demasiado ensimismados con el
secreto de la ruptura de Auryn, pero no te toca quedar apartada por
ser la pequeña.
Cristina:
¿Entonces?
María:
Las chicas y yo llevamos planeando cosas también desde que os
encontraron, pero lo nuestro sí que saldrá bien y mañana, el
secreto, quedará al descubierto.
Cristina:
¿En serio?
María:
Completamente, pero no puedes decírselo a nadie, ¿vale?
Cristina:
No lo haré.
Me
sonrió y me abrazó. Inspiré hondo al sentirme entre los brazos de
mi madre, hacía ya bastante que no me sentía así y lo había
necesitado sin darme cuenta.
Al
final, las dos nos tumbamos en la cama y ella me abrazó por detrás,
sentí que ella sabía que lo que necesitaba era que estuviera
conmigo y por eso se quedó conmigo, acariciándome el pelo como
cuando era pequeña y no podía dormir...
Cristina:
Hay algo más...
María:
¿Qué es?
Cristina:
Me gusta un chico, pero es algo imposible.
María:
¿Por qué?
Cristina:
¿Por qué, qué?
María:
¿Por qué es imposible?
Cristina:
Porque solo soy una amiga para él.
María:
¿Lo habéis hablado?
Cristina:
No, no me atrevo.
María:
Hazlo, que sepa lo que sientes.
Cristina:
¿Y si después no quiere volver a hablarme?
María:
Sería un tonto si te dejar ir.
Cristina:
Lo dices porque eres mi madre.
María:
A parte de eso [Rió], Cris, eres una niña buena, noble, dulce y
tranquila, cualquier chico se sentiría orgulloso por tenerte.
Cristina:
¿Jesús también? [Susurré].
María:
¿Es él? [La sentí sonreír y yo asentí] Él el que más.
Cristina:
¿Por qué lo dices?
María:
Las madres lo sabemos todo [Me achuchó]. Cielo, no te pongas a
pensar en cosas malas, aún tienes tiempo de preocuparte por las
cosas de adultos, disfruta de tu adolescencia y habla con Jesús,
seguro que no va a querer dejarte de hablar.
Cristina:
¿Crees que quiera hablar conmigo después de haberme puesto como me
he puesto esta tarde?
María:
No te has puesto de ninguna forma, simplemente les has dicho cómo te
sientes y no es malo, ellos deben saber que no puedes seguir con eso
y tienen que comprenderte, los mayores os están sometiendo a mucha
presión a los más pequeños.
Cristina:
Yo he sido la que menos ha aguantado.
María:
De no haber explotado tú, lo habría hecho cualquiera, incluso tu
mismo hermano.
Cristina:
¿Tú crees?
María:
Lo conozco como a la palma de mi mano, es igual a tu padre y no va a
aguantar mucho más como lo está haciendo. Por eso tus tías y yo
queremos acabar con esta intriga de una vez por todas.
Cristina:
¿Cuándo será?
María:
Mañana, en la comida que hemos organizado.
Cristina:
Pero es el cumpleaños de tita Ana y Julia.
María:
Lo hemos hablado y va a ser el mejor momento, ya pronto se van a
acabar las vacaciones.
Cristina:
Tengo miedo.
María:
Tranquila, no es nada malo, te lo aseguro.
Cristina:
Gracias, mamá.
María:
No las des, pequeña [Me dio un beso en la cabeza]. ¿Te acuerdas de
la canción que te cantaba tu padre para que te durmieras?
Cristina:
Claro que sí [Sonreí]. ¿Me la cantas?
María:
Por supuesto.
Me
acomodé y escuché atenta a mi madre hasta que me quedé dormida.
María:
De verdad no sé qué decir,
Se
me sale del pecho el corazón
Y
aunque sé que tú estás ahí,
Tú
me ignoras, no sabes cómo soy.
Y
otra vez, no puedo evitar desear,
Que
me vuelva de nuevo a mirar.
Es
un juego que ya me atrapó
Y
por ella yo pierdo el control.
Ella
es un ángel travieso,
Que
me enamoró,
Con
su carita linda.
Ella
es un dulce suceso
Que
me convenció
Que
existe un verdadero y gran amor
El
sueño me pudo y me dormí antes de que acabara de cantarme la
canción.
Por
la mañana, me desperté y noté que mi madre se había quedado
dormida conmigo. Eso era raro, me removí para levantarme y ella se
despertó.
María:
Buenos días.
Cristina:
Buenos días [Le di un beso en la mejilla]. ¿Cómo es que te
quedaste aquí?
María:
Me quedé dormida [Se encogió de hombros mientras se levantaba].
¿Estás mejor?
Cristina:
Sí [Le sonreí].
María:
Me alegro, cielo [Me devolvió la sonrisa]. ¿Vamos a desayunar?
Asentí
y me cambié de ropa y bajé al salón con mi madre que había ido a
ducharse y cambiarse. Al entrar a la cocina, nos llevamos una
sorpresa, mi padre y mi hermano estaban yendo de un lado a otro
preparando cosas.
María:
Buenos días.
Dani
P: Hola [Se acercó a ella y le dio un beso en los labios, después
me dio un beso a mí en la cabeza]. ¿Qué tal habéis dormido?
Cristina:
Bien.
Dani:
¿Tostadas o galletas?
María
y Cristina: Tostadas.
Dani
P: Sentaos, nosotros os lo preparamos.
María:
Os ayudo.
Dani
P y Dani: ¡NO!
María:
Vale...
Mi
madre y yo nos miramos extrañadas, pero nos sentamos en la mesa y
esperamos a que mi padre y mi hermano nos pusieran el desayuno.
Al
terminar de desayunar, fueron ellos los que quitaron la mesa y
fregaron los platos, la verdad era que estaban de lo más raros. Mi
madre me mandó a la ducha, así que fui corriendo y me puso algo más
arreglado.
Los
cuatro salimos de casa y fuimos a la de Álvaro, parece que sería
ahí la fiesta.
En
el porche estaba puesta una mesa bastante larga. Las mujeres estaban
preparando cosas y poniéndolas sobre las mesas, mi padre siguió
adelante hasta donde estaban los hombres y mi hermano se quedó en la
playa con los chicos mientras que yo preferí ir con mi madre, no
quise enfrentarme a ellos aun.
Una
vez estuvo la comida lista, todos nos sentamos y hablaron entre
todos. Creo que así eran las cosas antes de la ruptura y los adultos
lo habían echado de menos por mucho que trataran de negarlo.
Ana:
Creo que es la hora.
Judith:
Sí. Vamos todos dentro, por favor.
Extrañados,
entramos los veinte al salón y nos sentamos como pudimos, yo quedé
en el suelo entre Jesús y mi hermano, aunque nuestras madres se
quedaron de pie detrás de los sofás, las cinco juntas, Judith puso
algo en el DVD y todos miramos a la tele atentos.
Era
un vídeo con fotos en las que salían cinco niños que se parecían
bastante a nuestros padres, después de adolescentes y ya con
nuestras madres, también salieron algunas fotos de ellos con bebés
en los brazos y deduje que éramos nosotros.
Álvaro
se levantó, le quitó el mando a su mujer y pausó el vídeo.
Álvaro:
¿A qué viene esto? [Preguntó con la voz un poco rara].
Rápidamente
miré a mi padre, estaba igual que él y que los demás, con los ojos
cristalizados.
Judith:
Para que nuestros hijos vean cómo erais de pequeños.
Carlos:
Respuesta errónea [Se levantó y las desafió].
Ana:
Queríamos que vieran que antes estabais muy unidos.
David:
No entiendo para qué.
Mayte:
Es obvio, ¿no? [Alzó las cejas].
Dani:
Prometisteis no meteros.
María:
Y lo hemos cumplido, hasta que se os ha salido de las manos.
Blas:
Nada se nos ha salido de las manos.
Mireya:
TODO se os ha ido de las manos. Mirad a vuestro alrededor, ¿qué
veis?
David:
¿Qué tenemos que ver?
Cristina:
A nosotros [Dije algo cohibida].
Todos
me miraron y yo sentí que no debería haber hablado.
Dani
P: Cris, no te metas, cielo.
Jesús:
¿Por qué? Estamos delante, tenemos el mismo derecho.
David:
Jesús.
Lucas:
¿Por qué tenemos que callarnos?
Álvaro:
Porque no debéis meteros en las cosas de adultos.
María:
Adultos [Rió irónica]. Solo unos niños se comportan como lo estáis
haciendo vosotros.
Carlos:
Hablad claro de una vez y acabemos con esto ya.
Ana:
Perfecto, queremos que os sentéis tranquilamente y les expliquéis a
vuestros hijos por qué decidisteis separaros.
Dani
P: Ellos ya descubrieron por su cuenta que fue tras descubrir lo del
accidente.
Nuria:
Al diablo con el grupo, queremos saber por qué narices os
separasteis como hermanos.
Mireya:
¡Nuria!
Lucas:
Se ha cansado de estar callada, o nos lo contáis hoy o...
Álvaro:
Más te vale no acabar la frase [Le advirtió].
Lucía:
¿O qué?
Rubén:
Necesitamos respuestas y las queremos ya.
Todos
empezamos a hablar a la vez y a decir cosas sin escucharnos, todos
queríamos tener la razón. Nos callamos al oír un ruido, había
sido Blas, así que todos le miramos.
Blas:
¿Queréis saber la verdad? Muy bien, yo os la diré. Fue por... [Rió
secamente negando con la cabeza, parecía dolido] Por orgullo.
Los hechos y personajes de esta historia son ficticios, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia
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lunes, 10 de marzo de 2014
lunes, 23 de diciembre de 2013
Destinados al Mismo Camino, Capítulo 18:
----Narra Lucía----
No supe qué pintábamos en Alicante, en la antigua casa de vacaciones de mi padre.
Se suponía que, hacía dieciocho años, mis padres estuvieron allí con los demás para pasar un fin de semana romántico y para ayudar a la reconciliación de María y Dani. Sí, me sabía la historia completa y de memoria.
Estuve ayudando a mi madre a colocarlo todo y, al acabar, decidí ir a dar una vuelta. Me coloqué los auriculares y comencé a andar por la orilla. Me puse a pensar en todo lo ocurrido desde que había vuelto a tener contacto con los chicos, desde que había vuelto a hablar con Dani. Todo era tan complicado... Me abracé a mí misma y miré cómo mis pies se enterraban en la arena mojada, no estaba segura al cien por cien de lo que sentía por Dani, pero estaba asustada. Me daba miedo enfrentar a mis padres y los suyos por una relación con él y me aterraba perderlo. ¿Qué podía hacer? Si solo pudiera contar con alguien que me ayudara... Pero no tenía a nadie.
Después de deambular un rato por la playa, volví a la casa. Mi madre andaba preparando algo de comer con mi hermana, mi hermano estaba en el porche con su móvil y mi padre en el salón intentando arreglar la antena de la tele.
Lucas: Lucía.
Lucía: Dime.
Lucas: Los demás también están aquí.
Lucía: Esto es increíble, ¿qué más va a pasar? [Resoplé].
Lucas: Ni idea, pero yo ya me espero cualquier cosa.
Entré en la casa y subí a mi habitación, donde me encerré a seguir escuchando música. Un buen rato después, Julia vino a buscarme.
Julia: Lu, vamos a comer.
Lucía: Voy.
Me levanté de la cama y dejé sobre esta mi Ipod.
Julia: Hermanita, ¿estás bien?
Lucía: No, me tiene mal todo este asunto, tantas intrigas... [Suspiré] Espero que ya pronto se acaben.
Julia: Yo también...
Bajamos y nos sentamos con nuestros padres y Lucas a comer. Al terminar, ayudé a quitar la mesa y me volví a subir, no tenía ganas de ir a la playa, así que no lo hice. Por la noche, nos obligaron a arreglarnos ya que saldríamos los cinco juntos por ahí. Fuimos a cenar y terminamos en un karaoke donde no encontramos a los chicos.
Nuestras madres se dieron dos besos y se sentaron juntas a hablar, nuestros padres se quedaron un poco fríos, pero terminaron yendo a la barra y nosotros nos quedamos en medio de todo.
Lucía: Otra vez en el medio.
Cristina: Siento que voy a explotar como sigan así.
Dani: ¿Quién me acompaña a hacer la locura más grande que se me haya podido ocurrir? [Sonrió de manera extraña].
Lucas: Cuenta conmigo para lo que sea.
Javier: Vamos.
Rubén: No me voy a quedar a verlo, prefiero ser protagonista.
Jesús: ¿Qué hay que hacer?
Dani: Chicas, ¿vosotras no?
Nuria: Prefiero ver a los toros desde la barrera.
Clara: Opino igual.
Julia: Vosotros id, que nosotras nos encargaremos de que no os la carguéis mucho.
Y eso pasó. Los cinco chicos se fueron y nosotras nos sentamos en una mesa desde la cual podíamos ver a nuestras madres y nuestros padres. Pasaron unos quince minutos cuando Clara me dio un pequeño codazo y me señaló el escenario. No podía creerme lo que estaba viendo, pero mucho menos lo que pasó. Esos cinco cafres estaban encima del escenario y dispuestos a cantar una canción de nuestros padres, se la iban a cargar...
Dani: Hola, vamos a cantar una canción que queremos dedicar, esperamos que os guste.
Y comenzaron a cantar Stop and Listen.
Javier: Maybe you'll bring me luck
And teach me how to love
Spaces we haven't got much
And money is running out
Lucas: Facing trubles up ahead
Cutting us down
Running on empty trying to find
On easy wat out.
Todos: You'll never be alone,
I swear.
There's nothing I can do
Just stop and listen.
I don't want to make a change
The lies are up to you
Just stop and listen.
Dani: Life gives a second chance
And show us how to be.
Rubén: We're burning our bridges now
And falling to the sea.
Jesús: Facing troubles up ahead
Cutting us down
Javier: Cutting us down.
Jesús: Running on empty trying to find
On easy way out.
Todos: You'll never be alone,
I swear.
There's nothing I can do
Just stop and listen.
I don't want to make a change
The lies are up to you
Just stop and listen.
Oh, oh, oh
Just stop and listen
Oh, oh, oh
Just stop and listen.
Jesús: You'll never be alone
I swear.
Todos: There's nothing I can do.
Just stop and listen.
I don't want to make a change,
The lies are up to you.
Just stop and listen.
Just stop and listen.
Just stop and listen.
Fue increíble, cantaron realmente bien y, nuestros padres, se quedaron boquiabiertos. Yo aluciné completamente sorprendida y también dolida ya que, cuando bajaron, los chicos se sentaron con nosotras, pero Dani no me hizo mucho caso, casi me ignoró completamente.
A eso de la una de la madrugada, todos nos despedimos y nos fuimos para nuestras casas, que quedaban bastante cerca entre ellas, parecía todo planeado a conciencia.
Por la mañana, me desperté escuchando una guitarra ser tocada, me levanté extrañada frotándome los ojos y bajé al salón. Seguí el sonido y comprobé que provenía desde el porche, era mi padre. Estuve un rato espiándole hasta que me descubrió.
Álvaro: Buenos días [Me sonrió].
Lucía: Hola [Me senté a su lado].
Álvaro: Princesita, desde ayer pareces triste, ¿qué te pasa?
Lucía: Nada.
Álvaro: No trates de engañarme porque sé que algo te pasa. Anda cuéntame.
Lucía: Es que... Me siento rara, no sé, mal... Tengo un nudo en el pecho que no me deja tranquila y solo tengo ganas de llorar. Papá, siento que le estoy haciendo mal a una persona especial y me siento morir [Comencé a sollozar].
Álvaro: Hey, no llores [Me abrazó]. ¿Por qué no hablas con él?
Lucía: Él lo ha intentado muchas veces, pero siempre le esquivo... Siento miedo.
Álvaro: ¿De que pueda hacerte daño?
Lucía: Y de perderle.
Álvaro: Parece que tienes un lío en tu corazoncito [Me achuchó]. ¿Sabes lo que debes hacer?
Lucía: ¿Qué? [Le miré curiosa].
Álvaro: No escuchar a nadie más que a ti misma. Todos podemos darte consejos, guiarte un poco, pero en los temas de amor solo debes escuchar lo que tú quieres. Solo tú eres la responsable de escoger tu felicidad.
Lucía: Solo tengo dieciséis...
Álvaro: Tu madre y yo nos hicimos novios con tu edad, cielo y somos los más felices del mundo incluso después de tanto tiempo.
Lucía: Pero no quiero dar un paso en falso o correr demasiado.
Álvaro: Eso debes decidirlo tú, cuando te sientas preparada.
Lucía: ¿Cómo sé que estoy preparada o no?
Álvaro: No se sabe, se siente.
Me dio un beso en la frente y entró a la casa.
Suspiré y me llevé las manos a la cara, mi padre tenía razón, pero me daba miedo lo que pudiera pasar. Escuché unos pasos acercarse a mí, levanté la cabeza y me encontré con los ojos de Dani.
Dani: ¿Está Lucas despierto ya?
Lucía: No sé, si quieres voy a despertarle...
Dani: No hace falta, le he mandado un mensaje.
Lucía: Dani... ¿Podemos hablar?
Dani: Ahora no.
Lucía: Pero...
Dani: Llevo meses tratando de hablar contigo y semanas detrás de ti, porque tú esperes ahora un poco no va a pasar nada. ¿No crees?
Lucía: Sí, tienes razón, siento haberte molestado.
Me levanté y corrí dentro de la casa llorando de nuevo.
Lucas: Lu, ¿qué te pasa? [Me obligó a pararme].
Lucía: Soy idiota, eso es lo que pasa.
Lucas: ¿Por qué dices eso?
Lucía: ¿Qué más da? Confórmate con saber eso.
Lo esquivé y subí a mi habitación. Allí me cambié y esperé a que Dani desapareciera del porche para poder bajar. Pasé bastante de mis padres, no quería hablar con nadie, salí a la playa y anduve por la orilla, escuchar el sonido del mar me tranquilizaba bastante y me ayudaba a pensar.
X: Lucía.
Esa voz... Era su voz. No quise pararme, pero lo hice, me paré aunque no me di la vuelta para mirarle, no podía.
Dani: Siento lo de antes, me he comportado como un idiota [Suspiró]. Llevo tiempo quieriendo escuchar de ti que quieres escucharme y ahora que me lo has dicho, desecho la oportunidad, yo...
Lucía: Te entiendo, he sido una egoísta, he mirado más por mí, me arrepiento por ello, pero bueno, creo que no hay marcha atrás.
Dani: Claro que la hay [Se puso delante de mí]. Si sigues con la idea que querer contarme lo que sea, te voy a escuchar. Aunque no quieras hablarme ahora después de cómo te he hablado.
Lucía: Tengo miedo [Confesé sin levantar la mirada del suelo].
Dani: ¿De qué?
Lucía: De hacernos daño si acepto todo lo que siento por ti y de perderte si no lo hago.
Dani: Hey [Me levantó la cabeza por la barbilla e hizo que lo mirara a los ojos]. ¿Por qué no has empezado por ahí desde un principio?
Lucía: Quise asegurarme de lo que sentía. Ahora lo sé y... No puedo negármelo más, te quiero y esa es mi verdad.
Dani: Y la única que me importa [Me acarició la mejilla]. Me hice una promesa y es la de darte una última oportunidad para decidirte. Sé que no es fácil para ti, pero yo tampoco me siento bien, no puedo estar detrás de ti todo el tiempo y olvidarme de lo que siento así de fácil.
Lucía: Entiendo y te comprendo, si no quieres saber nada más de mí, no me quejaré, lo aceptaré y listo.
Dani: Quién debe decidir eres tú.
Lucía: ¿Yo?
Dani: Sí, tú decides si te lanzas conmigo e intentamos algo o dejamos pasar lo que los dos sentimos. Aceptaré lo que decidas, lo prometo.
Lucía: ¿Qué pasaría si decidiera ser egoísta?
Dani: Lo aceptaré, te lo he prometido.
Lucía: Bien, porque... Dani, quiero que pases de esas chicas que andaban detrás de ti, quiero que estés solo conmigo para poder estar solo contigo.
Dani: Lucía, sé egoísta, solo te quiero a ti y con la única que quiero estar es contigo [Se acercó todo lo que pudo a mí bajó la cabeza para poder unir su frente con la mía]. Te quiero, princesita.
Lucía: Yo también te quiero, Dani Peque.
Me sonrió y, acariciándome la mejilla, me besó.
No supe qué pintábamos en Alicante, en la antigua casa de vacaciones de mi padre.
Se suponía que, hacía dieciocho años, mis padres estuvieron allí con los demás para pasar un fin de semana romántico y para ayudar a la reconciliación de María y Dani. Sí, me sabía la historia completa y de memoria.
Estuve ayudando a mi madre a colocarlo todo y, al acabar, decidí ir a dar una vuelta. Me coloqué los auriculares y comencé a andar por la orilla. Me puse a pensar en todo lo ocurrido desde que había vuelto a tener contacto con los chicos, desde que había vuelto a hablar con Dani. Todo era tan complicado... Me abracé a mí misma y miré cómo mis pies se enterraban en la arena mojada, no estaba segura al cien por cien de lo que sentía por Dani, pero estaba asustada. Me daba miedo enfrentar a mis padres y los suyos por una relación con él y me aterraba perderlo. ¿Qué podía hacer? Si solo pudiera contar con alguien que me ayudara... Pero no tenía a nadie.
Después de deambular un rato por la playa, volví a la casa. Mi madre andaba preparando algo de comer con mi hermana, mi hermano estaba en el porche con su móvil y mi padre en el salón intentando arreglar la antena de la tele.
Lucas: Lucía.
Lucía: Dime.
Lucas: Los demás también están aquí.
Lucía: Esto es increíble, ¿qué más va a pasar? [Resoplé].
Lucas: Ni idea, pero yo ya me espero cualquier cosa.
Entré en la casa y subí a mi habitación, donde me encerré a seguir escuchando música. Un buen rato después, Julia vino a buscarme.
Julia: Lu, vamos a comer.
Lucía: Voy.
Me levanté de la cama y dejé sobre esta mi Ipod.
Julia: Hermanita, ¿estás bien?
Lucía: No, me tiene mal todo este asunto, tantas intrigas... [Suspiré] Espero que ya pronto se acaben.
Julia: Yo también...
Bajamos y nos sentamos con nuestros padres y Lucas a comer. Al terminar, ayudé a quitar la mesa y me volví a subir, no tenía ganas de ir a la playa, así que no lo hice. Por la noche, nos obligaron a arreglarnos ya que saldríamos los cinco juntos por ahí. Fuimos a cenar y terminamos en un karaoke donde no encontramos a los chicos.
Nuestras madres se dieron dos besos y se sentaron juntas a hablar, nuestros padres se quedaron un poco fríos, pero terminaron yendo a la barra y nosotros nos quedamos en medio de todo.
Lucía: Otra vez en el medio.
Cristina: Siento que voy a explotar como sigan así.
Dani: ¿Quién me acompaña a hacer la locura más grande que se me haya podido ocurrir? [Sonrió de manera extraña].
Lucas: Cuenta conmigo para lo que sea.
Javier: Vamos.
Rubén: No me voy a quedar a verlo, prefiero ser protagonista.
Jesús: ¿Qué hay que hacer?
Dani: Chicas, ¿vosotras no?
Nuria: Prefiero ver a los toros desde la barrera.
Clara: Opino igual.
Julia: Vosotros id, que nosotras nos encargaremos de que no os la carguéis mucho.
Y eso pasó. Los cinco chicos se fueron y nosotras nos sentamos en una mesa desde la cual podíamos ver a nuestras madres y nuestros padres. Pasaron unos quince minutos cuando Clara me dio un pequeño codazo y me señaló el escenario. No podía creerme lo que estaba viendo, pero mucho menos lo que pasó. Esos cinco cafres estaban encima del escenario y dispuestos a cantar una canción de nuestros padres, se la iban a cargar...
Dani: Hola, vamos a cantar una canción que queremos dedicar, esperamos que os guste.
Y comenzaron a cantar Stop and Listen.
Javier: Maybe you'll bring me luck
And teach me how to love
Spaces we haven't got much
And money is running out
Lucas: Facing trubles up ahead
Cutting us down
Running on empty trying to find
On easy wat out.
Todos: You'll never be alone,
I swear.
There's nothing I can do
Just stop and listen.
I don't want to make a change
The lies are up to you
Just stop and listen.
Dani: Life gives a second chance
And show us how to be.
Rubén: We're burning our bridges now
And falling to the sea.
Jesús: Facing troubles up ahead
Cutting us down
Javier: Cutting us down.
Jesús: Running on empty trying to find
On easy way out.
Todos: You'll never be alone,
I swear.
There's nothing I can do
Just stop and listen.
I don't want to make a change
The lies are up to you
Just stop and listen.
Oh, oh, oh
Just stop and listen
Oh, oh, oh
Just stop and listen.
Jesús: You'll never be alone
I swear.
Todos: There's nothing I can do.
Just stop and listen.
I don't want to make a change,
The lies are up to you.
Just stop and listen.
Just stop and listen.
Just stop and listen.
Fue increíble, cantaron realmente bien y, nuestros padres, se quedaron boquiabiertos. Yo aluciné completamente sorprendida y también dolida ya que, cuando bajaron, los chicos se sentaron con nosotras, pero Dani no me hizo mucho caso, casi me ignoró completamente.
A eso de la una de la madrugada, todos nos despedimos y nos fuimos para nuestras casas, que quedaban bastante cerca entre ellas, parecía todo planeado a conciencia.
Por la mañana, me desperté escuchando una guitarra ser tocada, me levanté extrañada frotándome los ojos y bajé al salón. Seguí el sonido y comprobé que provenía desde el porche, era mi padre. Estuve un rato espiándole hasta que me descubrió.
Álvaro: Buenos días [Me sonrió].
Lucía: Hola [Me senté a su lado].
Álvaro: Princesita, desde ayer pareces triste, ¿qué te pasa?
Lucía: Nada.
Álvaro: No trates de engañarme porque sé que algo te pasa. Anda cuéntame.
Lucía: Es que... Me siento rara, no sé, mal... Tengo un nudo en el pecho que no me deja tranquila y solo tengo ganas de llorar. Papá, siento que le estoy haciendo mal a una persona especial y me siento morir [Comencé a sollozar].
Álvaro: Hey, no llores [Me abrazó]. ¿Por qué no hablas con él?
Lucía: Él lo ha intentado muchas veces, pero siempre le esquivo... Siento miedo.
Álvaro: ¿De que pueda hacerte daño?
Lucía: Y de perderle.
Álvaro: Parece que tienes un lío en tu corazoncito [Me achuchó]. ¿Sabes lo que debes hacer?
Lucía: ¿Qué? [Le miré curiosa].
Álvaro: No escuchar a nadie más que a ti misma. Todos podemos darte consejos, guiarte un poco, pero en los temas de amor solo debes escuchar lo que tú quieres. Solo tú eres la responsable de escoger tu felicidad.
Lucía: Solo tengo dieciséis...
Álvaro: Tu madre y yo nos hicimos novios con tu edad, cielo y somos los más felices del mundo incluso después de tanto tiempo.
Lucía: Pero no quiero dar un paso en falso o correr demasiado.
Álvaro: Eso debes decidirlo tú, cuando te sientas preparada.
Lucía: ¿Cómo sé que estoy preparada o no?
Álvaro: No se sabe, se siente.
Me dio un beso en la frente y entró a la casa.
Suspiré y me llevé las manos a la cara, mi padre tenía razón, pero me daba miedo lo que pudiera pasar. Escuché unos pasos acercarse a mí, levanté la cabeza y me encontré con los ojos de Dani.
Dani: ¿Está Lucas despierto ya?
Lucía: No sé, si quieres voy a despertarle...
Dani: No hace falta, le he mandado un mensaje.
Lucía: Dani... ¿Podemos hablar?
Dani: Ahora no.
Lucía: Pero...
Dani: Llevo meses tratando de hablar contigo y semanas detrás de ti, porque tú esperes ahora un poco no va a pasar nada. ¿No crees?
Lucía: Sí, tienes razón, siento haberte molestado.
Me levanté y corrí dentro de la casa llorando de nuevo.
Lucas: Lu, ¿qué te pasa? [Me obligó a pararme].
Lucía: Soy idiota, eso es lo que pasa.
Lucas: ¿Por qué dices eso?
Lucía: ¿Qué más da? Confórmate con saber eso.
Lo esquivé y subí a mi habitación. Allí me cambié y esperé a que Dani desapareciera del porche para poder bajar. Pasé bastante de mis padres, no quería hablar con nadie, salí a la playa y anduve por la orilla, escuchar el sonido del mar me tranquilizaba bastante y me ayudaba a pensar.
X: Lucía.
Esa voz... Era su voz. No quise pararme, pero lo hice, me paré aunque no me di la vuelta para mirarle, no podía.
Dani: Siento lo de antes, me he comportado como un idiota [Suspiró]. Llevo tiempo quieriendo escuchar de ti que quieres escucharme y ahora que me lo has dicho, desecho la oportunidad, yo...
Lucía: Te entiendo, he sido una egoísta, he mirado más por mí, me arrepiento por ello, pero bueno, creo que no hay marcha atrás.
Dani: Claro que la hay [Se puso delante de mí]. Si sigues con la idea que querer contarme lo que sea, te voy a escuchar. Aunque no quieras hablarme ahora después de cómo te he hablado.
Lucía: Tengo miedo [Confesé sin levantar la mirada del suelo].
Dani: ¿De qué?
Lucía: De hacernos daño si acepto todo lo que siento por ti y de perderte si no lo hago.
Dani: Hey [Me levantó la cabeza por la barbilla e hizo que lo mirara a los ojos]. ¿Por qué no has empezado por ahí desde un principio?
Lucía: Quise asegurarme de lo que sentía. Ahora lo sé y... No puedo negármelo más, te quiero y esa es mi verdad.
Dani: Y la única que me importa [Me acarició la mejilla]. Me hice una promesa y es la de darte una última oportunidad para decidirte. Sé que no es fácil para ti, pero yo tampoco me siento bien, no puedo estar detrás de ti todo el tiempo y olvidarme de lo que siento así de fácil.
Lucía: Entiendo y te comprendo, si no quieres saber nada más de mí, no me quejaré, lo aceptaré y listo.
Dani: Quién debe decidir eres tú.
Lucía: ¿Yo?
Dani: Sí, tú decides si te lanzas conmigo e intentamos algo o dejamos pasar lo que los dos sentimos. Aceptaré lo que decidas, lo prometo.
Lucía: ¿Qué pasaría si decidiera ser egoísta?
Dani: Lo aceptaré, te lo he prometido.
Lucía: Bien, porque... Dani, quiero que pases de esas chicas que andaban detrás de ti, quiero que estés solo conmigo para poder estar solo contigo.
Dani: Lucía, sé egoísta, solo te quiero a ti y con la única que quiero estar es contigo [Se acercó todo lo que pudo a mí bajó la cabeza para poder unir su frente con la mía]. Te quiero, princesita.
Lucía: Yo también te quiero, Dani Peque.
Me sonrió y, acariciándome la mejilla, me besó.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Destinados al Mismo Camino, Capítulo 17:
----Narra Jesús----
Estaba en casa de mis abuelos con mis padres y mi hermano, sentado en el sofá viendo la tele y escuchando cómo los mayores hablaban entre ellos de la ciudad y todo el tiempo que había pasado desde la última vez que habíamos ido al pueblo, cuando Rubén me hizo una seña para que mirara mi móvil, los chicos estaban hablando por el grupo.
Lucas: Chicos, Lucía y yo lo hemos estado pensando y hemos decidido que es mejor que dejemos las cosas como están, vamos a esperar a que nuestros padres quieran contarnos qué es lo que ha pasado por ellos mismos, no vamos a insistir más
Lucía: Esperamos que lo comprendáis, Julia no lo ha hecho
Dani: Como queráis, pero yo no voy a dejar de tratar de sacarle aunque sea lo más mínimo a mis padres
Javier: Creo que es mejor que esperemos a que ellos quieran contárnoslo, por las malas no vamos a conseguir nada
Rubén: Eso está claro, llevamos ya mucho tiempo intentándolo, pero nada...
Nuria: Un respiro les vendrá bien, ellos también lo han pasado mal con lo de nuestro secuestro
Lucas: Entonces, ¿todos de acuerdo?
Clara: Sí
Jesús: Es lo mejor
David: Chicos...
Rubén: ¿Qué pasa?
Mayte: Lleváis toda la tarde con el móvil, dejadlo ya un rato.
Jesús: Pero si lo acabamos de coger.
David: Pero dejadlos ya, venga.
Rubén: Vale...
Me aburría un montón, estaba cansado y me negaba a pasar la tarde sentado en el sofá del salón de mis abuelos encerrado.
Jesús: Mamá, papá, ¿puedo salir a dar una vuelta?
Mayte: Pero con cuidado.
Rubén: ¿Puedo ir con él?
Mayte: No volváis tarde ¿eh?
Jesús: En una hora o así volvemos.
David: Más os vale [Nos señaló].
Rubén: Claro.
Salimos de la casa rápidamente y pudimos respirar, ahora tocaba ver dónde ir, aunque me daba igual si podía estar con el móvil.
Jesús: ¿Qué tal está yendo tu verano?
Cristina: Bien, aunque con mi hermano me temo que me voy a aburrir un poco :/ ¿Y el tuyo?Jesús: El pueblo, mis padres, mis abuelos, mi hermano... Creo que moriré de aburrimiento -.-'
Cristina: ¡¿Estás en el pueblo?! Dime que estás de broma
Jesús: Es en serio, estoy en el pueblo. ¿Por qué?
Cristina: Nosotros también estamos en el pueblo y, al parecer, Julia y Clara también
Jesús: Solo faltaría que Nuria también estuviera para empezar a sospechar...
Cristina: Mmmm... Espera que le pregunto
Jesús: Vale
Alcé la mirada y vi a mi hermano enfrascado en su móvil y una conversación...
Jesús: Rubén.
Rubén: ¿Qué?
Jesús: Los demás también están aquí.
Rubén: ¿Cómo aquí? [Me miró extrañado].
Jesús: Aquí en el pueblo, tonto enamorado [Me burlé].
Rubén: Uno, no soy un tonto enamorado y dos, ¿cómo lo sabes?
Jesús: Me lo acaba de decir Cristina.
Rubén: Luego el tonto enamorado soy yo...
Jesús: Yo al menos lo reconozco [Le eché en cara].
Rubén: ¿Piensas decírselo?
Jesús: Creo que primero debería hablar con Dani...
Rubén: ¿Con su padre?
Jesús: Antes de con nuestros padres, con su hermano.
Rubén: Ah... Ánimo, no va a ser tarea fácil.
Jesús: Lo sé, pero no pierdo las esperanzas, aunque es verdad que nadie me tomará en cuenta por tener trece años, pero no me voy a dar por vencido.
Rubén: Esa es la actitud.
Le sonreí a mi hermano y desbloqueé mi móvil que había sonado.
Cristina: Nuria también está en el pueblo, esto me huele a chamusquina y no soy la única que piensa así...
Jesús: Créeme que no
Hablaron por el grupo, así que lo abrí...
Nuria: Decidme que es mentira que todos estáis en el pueblo
Lucas: ¿Te molesta?
Nuria: Me huele a raro
Dani: Menos mal que no soy el único
Rubén: Todo esto es raro... ¿Ahora qué pasa?
Julia: Mis padres están raros, en especial mi madre, pero nadie quiere ayudarme
Lucía: Eso ya lo hemos hablado, dejaríamos a nuestros padres con el tema de por qué se separaron, pero no voy a dejar pasar esto. ¿Por qué siempre nos mantienen al margen? Esta vez no pienso ser la buena
Dani: La princesita tiene carácter
Lucía: Déjate de estupideces, ¿quieres?
Javier: No empecéis que esto es serio, ¿cómo lo hacemos?
Lucas: Ni idea... No se me ocurre nada, porque sé que no van a soltar prenda
Jesús: Cansa tanta intriga, esa es la carta que pienso usar con mis padres
Cristina: ¿Estás seguro?
Jesús: ¿De si funcionará? Para nada, pero sí estoy seguro de que pienso hacerles ver a mis padres que soy pequeño, pero no tonto y que no pueden seguir tratándonos así
Dani: Vaya, esa faceta tuya no la conocía, eres de los míos
Lucas: Mi padre acaba de colgar con Dani
Dani: ¿Mi padre?
Lucía: No, contigo...
Lucas: Sí, creo que van a verse esta noche o algo así
Dani: Muy bien, ya sé lo que hacer esta noche
Lucas: Cuenta conmigo para lo que sea
Javier: También conmigo
Dejé la conversación dado que los mayores no nos contarían nada y abrí otra vez los mensajes con Cristina
Cristina: ¿Te fías de mi hermano?
Jesús: Sí, supongo. ¿Por qué lo preguntas?
Cristina: Porque no quisiera que se metiera en otro lío...
Jesús: No creo, ¿no?
Cristina: No sé qué pensar y eso que es mi hermano
Jesús: Dale un voto de confianza, seguro que nos ayuda a salir de donde nos han metido nuestros padres
Cristina: Eso espero, eso espero
Estuve hablando con ella un rato más sobre distintos temas hasta que mi hermano y yo tuvimos que volver a casa de nuestros abuelos.
----Narra Javier----
Me estaba preparando, le había dicho a mis padres que había quedado con los chicos para dar una vuelta y parecía no haberles importado. Salí y esperé escondido a que mi padre saliera, después, le seguí hasta un bar y me quedé en la puerta a esperar. Poco rato después, llegó Blas, seguido por Álvaro, más tarde David y, el último, Dani.
Javier: ¿Entramos ya?
Dani: Mejor esperemos a que estén sentados.
Estuvimos mirando por la ventana hasta que se sentaron, entramos sin que nos vieran y nos sentamos donde pudiéramos escucharles...
Álvaro: Me huelo a gato encerrado.
Carlos: Sí, yo también.
David: ¿Qué creéis que estarán maquinando?
Blas: De lo que estoy seguro es de que están las cinco juntas.
Dani P: ¿Por qué o para qué?
Álvaro: No tengo idea, pero ya estoy cansado...
Blas: No eres el único.
David: ¿Por qué no acabamos con esto de una vez?
Carlos: Estaría bien, pero no es fácil... Ni siquiera estamos cómodos los cinco aquí juntos, hablando.
Dani P: Han pasado años y no podemos arreglarlo de un día para el otro...
David: Estoy totalmente de acuerdo.
Blas: Debemos hacer algo... ¿Por qué no terminamos primero entre nosotros y después lo vemos con nuestras familias?
Carlos: Sí, es lo mejor.
Álvaro: Después de tanto, no creo que sea posible volver a intentar normalizar ni arreglar nada, lo mejor es hablar con nuestras familias para que lo comprendan.
David: O al menos lo intenten.
Dani P: Pues en eso quedamos.
Blas: Sí.
Los cinco se miraron durante apenas unos minutos, se levantaron y se fueron. Nosotros tres nos quedamos asombrados y sin saber qué decir, todo era muy raro.
Dani: Nada me cuadra.
Lucas: A mí tampoco, ¿por qué al principio parecía que estaban hablando de nuestras madres y han terminado hablando de que quieren separarse definitivamente?
Javier: Yo también quisiera saberlo, pero parece muy complicado, estoy confundido.
Lucas: ¿Piensas tirar la toalla?
Javier: No, pero no veo futuro en seguir adelante tampoco.
Dani: Eres libre de seguir con nosotros o no, yo solo sé que presiento que estamos muy cerca y no me voy a dar por vencido ahora.
Javier: ¿Cómo sabes que estamos cerca?
Dani: No lo sé, solo lo presiento...
Pagamos las bebidas y nos fuimos. Dani y yo teníamos cena en casa del abuelo Javier, todo transcurrió normal, como si entre mi padre y Dani no pasara nada, pero sabía que todo era actuación.
Al llegar a nuestra casa del pueblo, logré escuchar una conversación entre mis padres...
Carlos: He hablado con los chicos.
Ana: ¿Y qué ha pasado?
Carlos: Nada va a volver a ser como antes, tanto vosotras como los niños debéis manteneros al margen, lo pido por favor.
Ana: ¿Nosotras?
Carlos: Ana, por favor, sabemos que algo os traéis entre manos y no queremos que arregléis nada más.
Ana: ¿No permitiríais ayuda ni aunque fuera por vuestro bien?
Carlos: Estamos bien así, justo como estamos.
Ana: Perdona que no te crea.
Carlos: ¿Te vas?
Ana: Sí, me voy a dormir a la otra habitación para que puedas pensar tranquilo.
Carlos: Pero...
Ana: Buenas noches, cielo.
Corrí a mi habitación y me metí a la cama, mi madre pasó a darme las buenas noches y se fue, poco después, entró mi hermana.
Clara: He visto a mamá irse a otra habitación, ¿sabes que ha pasado?
Javier: Papá y ella han hablado y mamá se ha enfadado un poco.
Clara: ¿Han discutido? ¿Se van a separar?
Iba a hablar, pero me vi interrumpido por alguien que entró a la habitación.
Carlos: Por supuesto que no, quiero a vuestra madre por encima de todo [Se sentó con nosotros en la cama].
Clara: ¿Entonces por qué mamá se ha ido a dormir a la otra habitación?
Carlos: Para que piense en lo que hemos estado hablando. Chicos, somos adultos y, aunque los adultos cometamos muchos errores, sabemos y tenemos el deber de rectificar para no dañar a nuestras familias, pero debe ser por nosotros mismos. Ahora a dormir ¿sí?
Clara: Buenas noches.
Le dio un beso a mi padre y salió de la habitación.
Carlos: Javi, la próxima vez no seáis tan obvios, nos hemos dado cuenta poco antes de que pidierais las bebidas. Buenas noches.
Y salió de la habitación dejándome muy sorprendido, nos habían pillado y de lleno. Se lo conté a los chicos y ellos me dijeron que sus padres no le habían dicho nada. Extraño... Pero lo más raro fue que, dos días después de aquello, nos montamos en el coche con maletas y todo, preguntamos a dónde iríamos, pero nuestra madre, que era quien conducía, no nos dijo nada, hasta llegar a Alicante. ¿Qué hacíamos allí?
Estaba en casa de mis abuelos con mis padres y mi hermano, sentado en el sofá viendo la tele y escuchando cómo los mayores hablaban entre ellos de la ciudad y todo el tiempo que había pasado desde la última vez que habíamos ido al pueblo, cuando Rubén me hizo una seña para que mirara mi móvil, los chicos estaban hablando por el grupo.
Lucas: Chicos, Lucía y yo lo hemos estado pensando y hemos decidido que es mejor que dejemos las cosas como están, vamos a esperar a que nuestros padres quieran contarnos qué es lo que ha pasado por ellos mismos, no vamos a insistir más
Lucía: Esperamos que lo comprendáis, Julia no lo ha hecho
Dani: Como queráis, pero yo no voy a dejar de tratar de sacarle aunque sea lo más mínimo a mis padres
Javier: Creo que es mejor que esperemos a que ellos quieran contárnoslo, por las malas no vamos a conseguir nada
Rubén: Eso está claro, llevamos ya mucho tiempo intentándolo, pero nada...
Nuria: Un respiro les vendrá bien, ellos también lo han pasado mal con lo de nuestro secuestro
Lucas: Entonces, ¿todos de acuerdo?
Clara: Sí
Jesús: Es lo mejor
David: Chicos...
Rubén: ¿Qué pasa?
Mayte: Lleváis toda la tarde con el móvil, dejadlo ya un rato.
Jesús: Pero si lo acabamos de coger.
David: Pero dejadlos ya, venga.
Rubén: Vale...
Me aburría un montón, estaba cansado y me negaba a pasar la tarde sentado en el sofá del salón de mis abuelos encerrado.
Jesús: Mamá, papá, ¿puedo salir a dar una vuelta?
Mayte: Pero con cuidado.
Rubén: ¿Puedo ir con él?
Mayte: No volváis tarde ¿eh?
Jesús: En una hora o así volvemos.
David: Más os vale [Nos señaló].
Rubén: Claro.
Salimos de la casa rápidamente y pudimos respirar, ahora tocaba ver dónde ir, aunque me daba igual si podía estar con el móvil.
Jesús: ¿Qué tal está yendo tu verano?
Cristina: Bien, aunque con mi hermano me temo que me voy a aburrir un poco :/ ¿Y el tuyo?Jesús: El pueblo, mis padres, mis abuelos, mi hermano... Creo que moriré de aburrimiento -.-'
Cristina: ¡¿Estás en el pueblo?! Dime que estás de broma
Jesús: Es en serio, estoy en el pueblo. ¿Por qué?
Cristina: Nosotros también estamos en el pueblo y, al parecer, Julia y Clara también
Jesús: Solo faltaría que Nuria también estuviera para empezar a sospechar...
Cristina: Mmmm... Espera que le pregunto
Jesús: Vale
Alcé la mirada y vi a mi hermano enfrascado en su móvil y una conversación...
Jesús: Rubén.
Rubén: ¿Qué?
Jesús: Los demás también están aquí.
Rubén: ¿Cómo aquí? [Me miró extrañado].
Jesús: Aquí en el pueblo, tonto enamorado [Me burlé].
Rubén: Uno, no soy un tonto enamorado y dos, ¿cómo lo sabes?
Jesús: Me lo acaba de decir Cristina.
Rubén: Luego el tonto enamorado soy yo...
Jesús: Yo al menos lo reconozco [Le eché en cara].
Rubén: ¿Piensas decírselo?
Jesús: Creo que primero debería hablar con Dani...
Rubén: ¿Con su padre?
Jesús: Antes de con nuestros padres, con su hermano.
Rubén: Ah... Ánimo, no va a ser tarea fácil.
Jesús: Lo sé, pero no pierdo las esperanzas, aunque es verdad que nadie me tomará en cuenta por tener trece años, pero no me voy a dar por vencido.
Rubén: Esa es la actitud.
Le sonreí a mi hermano y desbloqueé mi móvil que había sonado.
Cristina: Nuria también está en el pueblo, esto me huele a chamusquina y no soy la única que piensa así...
Jesús: Créeme que no
Hablaron por el grupo, así que lo abrí...
Nuria: Decidme que es mentira que todos estáis en el pueblo
Lucas: ¿Te molesta?
Nuria: Me huele a raro
Dani: Menos mal que no soy el único
Rubén: Todo esto es raro... ¿Ahora qué pasa?
Julia: Mis padres están raros, en especial mi madre, pero nadie quiere ayudarme
Lucía: Eso ya lo hemos hablado, dejaríamos a nuestros padres con el tema de por qué se separaron, pero no voy a dejar pasar esto. ¿Por qué siempre nos mantienen al margen? Esta vez no pienso ser la buena
Dani: La princesita tiene carácter
Lucía: Déjate de estupideces, ¿quieres?
Javier: No empecéis que esto es serio, ¿cómo lo hacemos?
Lucas: Ni idea... No se me ocurre nada, porque sé que no van a soltar prenda
Jesús: Cansa tanta intriga, esa es la carta que pienso usar con mis padres
Cristina: ¿Estás seguro?
Jesús: ¿De si funcionará? Para nada, pero sí estoy seguro de que pienso hacerles ver a mis padres que soy pequeño, pero no tonto y que no pueden seguir tratándonos así
Dani: Vaya, esa faceta tuya no la conocía, eres de los míos
Lucas: Mi padre acaba de colgar con Dani
Dani: ¿Mi padre?
Lucía: No, contigo...
Lucas: Sí, creo que van a verse esta noche o algo así
Dani: Muy bien, ya sé lo que hacer esta noche
Lucas: Cuenta conmigo para lo que sea
Javier: También conmigo
Dejé la conversación dado que los mayores no nos contarían nada y abrí otra vez los mensajes con Cristina
Cristina: ¿Te fías de mi hermano?
Jesús: Sí, supongo. ¿Por qué lo preguntas?
Cristina: Porque no quisiera que se metiera en otro lío...
Jesús: No creo, ¿no?
Cristina: No sé qué pensar y eso que es mi hermano
Jesús: Dale un voto de confianza, seguro que nos ayuda a salir de donde nos han metido nuestros padres
Cristina: Eso espero, eso espero
Estuve hablando con ella un rato más sobre distintos temas hasta que mi hermano y yo tuvimos que volver a casa de nuestros abuelos.
----Narra Javier----
Me estaba preparando, le había dicho a mis padres que había quedado con los chicos para dar una vuelta y parecía no haberles importado. Salí y esperé escondido a que mi padre saliera, después, le seguí hasta un bar y me quedé en la puerta a esperar. Poco rato después, llegó Blas, seguido por Álvaro, más tarde David y, el último, Dani.
Javier: ¿Entramos ya?
Dani: Mejor esperemos a que estén sentados.
Estuvimos mirando por la ventana hasta que se sentaron, entramos sin que nos vieran y nos sentamos donde pudiéramos escucharles...
Álvaro: Me huelo a gato encerrado.
Carlos: Sí, yo también.
David: ¿Qué creéis que estarán maquinando?
Blas: De lo que estoy seguro es de que están las cinco juntas.
Dani P: ¿Por qué o para qué?
Álvaro: No tengo idea, pero ya estoy cansado...
Blas: No eres el único.
David: ¿Por qué no acabamos con esto de una vez?
Carlos: Estaría bien, pero no es fácil... Ni siquiera estamos cómodos los cinco aquí juntos, hablando.
Dani P: Han pasado años y no podemos arreglarlo de un día para el otro...
David: Estoy totalmente de acuerdo.
Blas: Debemos hacer algo... ¿Por qué no terminamos primero entre nosotros y después lo vemos con nuestras familias?
Carlos: Sí, es lo mejor.
Álvaro: Después de tanto, no creo que sea posible volver a intentar normalizar ni arreglar nada, lo mejor es hablar con nuestras familias para que lo comprendan.
David: O al menos lo intenten.
Dani P: Pues en eso quedamos.
Blas: Sí.
Los cinco se miraron durante apenas unos minutos, se levantaron y se fueron. Nosotros tres nos quedamos asombrados y sin saber qué decir, todo era muy raro.
Dani: Nada me cuadra.
Lucas: A mí tampoco, ¿por qué al principio parecía que estaban hablando de nuestras madres y han terminado hablando de que quieren separarse definitivamente?
Javier: Yo también quisiera saberlo, pero parece muy complicado, estoy confundido.
Lucas: ¿Piensas tirar la toalla?
Javier: No, pero no veo futuro en seguir adelante tampoco.
Dani: Eres libre de seguir con nosotros o no, yo solo sé que presiento que estamos muy cerca y no me voy a dar por vencido ahora.
Javier: ¿Cómo sabes que estamos cerca?
Dani: No lo sé, solo lo presiento...
Pagamos las bebidas y nos fuimos. Dani y yo teníamos cena en casa del abuelo Javier, todo transcurrió normal, como si entre mi padre y Dani no pasara nada, pero sabía que todo era actuación.
Al llegar a nuestra casa del pueblo, logré escuchar una conversación entre mis padres...
Carlos: He hablado con los chicos.
Ana: ¿Y qué ha pasado?
Carlos: Nada va a volver a ser como antes, tanto vosotras como los niños debéis manteneros al margen, lo pido por favor.
Ana: ¿Nosotras?
Carlos: Ana, por favor, sabemos que algo os traéis entre manos y no queremos que arregléis nada más.
Ana: ¿No permitiríais ayuda ni aunque fuera por vuestro bien?
Carlos: Estamos bien así, justo como estamos.
Ana: Perdona que no te crea.
Carlos: ¿Te vas?
Ana: Sí, me voy a dormir a la otra habitación para que puedas pensar tranquilo.
Carlos: Pero...
Ana: Buenas noches, cielo.
Corrí a mi habitación y me metí a la cama, mi madre pasó a darme las buenas noches y se fue, poco después, entró mi hermana.
Clara: He visto a mamá irse a otra habitación, ¿sabes que ha pasado?
Javier: Papá y ella han hablado y mamá se ha enfadado un poco.
Clara: ¿Han discutido? ¿Se van a separar?
Iba a hablar, pero me vi interrumpido por alguien que entró a la habitación.
Carlos: Por supuesto que no, quiero a vuestra madre por encima de todo [Se sentó con nosotros en la cama].
Clara: ¿Entonces por qué mamá se ha ido a dormir a la otra habitación?
Carlos: Para que piense en lo que hemos estado hablando. Chicos, somos adultos y, aunque los adultos cometamos muchos errores, sabemos y tenemos el deber de rectificar para no dañar a nuestras familias, pero debe ser por nosotros mismos. Ahora a dormir ¿sí?
Clara: Buenas noches.
Le dio un beso a mi padre y salió de la habitación.
Carlos: Javi, la próxima vez no seáis tan obvios, nos hemos dado cuenta poco antes de que pidierais las bebidas. Buenas noches.
Y salió de la habitación dejándome muy sorprendido, nos habían pillado y de lleno. Se lo conté a los chicos y ellos me dijeron que sus padres no le habían dicho nada. Extraño... Pero lo más raro fue que, dos días después de aquello, nos montamos en el coche con maletas y todo, preguntamos a dónde iríamos, pero nuestra madre, que era quien conducía, no nos dijo nada, hasta llegar a Alicante. ¿Qué hacíamos allí?
viernes, 6 de diciembre de 2013
LIEBSTER AWARDS
Tres nominaciones a los Liebster Awards, yo... Madre mía, estoy que no me mantengo en la silla. ¿De verdad? Jo, estoy súper emocionada, nunca pensé que tantísima gente leyera mi novela, muchísimo menos que me nominaran a algún tipo de premios. ¡Mil gracias!
Soy novata en esto, así que perdonadme si no sé muy bien qué decir n.n'
Liebster Award es un premio virtual para que los bloggers con menos de 200 seguidores valoren el trabajo y esfuerzo de sus compañeros, ayudándolos así a ser más conocidos.
Primero que nada, he leído las reglas:
-Agradecer el premio a la persona que te lo concedió...
Paula Álvarez (http://porunavidadiferente.blogspot.com.es/)
Yolii_7058 (http://1900historiascontadasenuestrobanco.blogspot.com.es)
Marta Toirán Somoza (http://awayfrommylifeabcdd.blogspot.com.es)
Chicas, un millón de gracias trillones de veces, me he emocionado muchísimo y no sé cómo agradeceros esto. De verdad que GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS!
-Seguir el blog de la persona que te premia:
Ya os sigo y prometo ponerme a leerlos y comentaros muy pronto :D
-Los blogs que nomino, son:
-http://neverendingstoryer.blogspot.com.es/
-http://ojosquehacentemblarmimundo.blogspot.com.es/
-http://halloffamen.blogspot.com.es/
-http://teniaquevolveraverte.blogspot.com.es/
-http://aurynerssiempremaisusialmu.blogspot.com.es
-http://desaparecerdelmapaloquis.blogspot.com.es/
-http://imgonnalosemymindtomparker.blogspot.com.es/
-http://lastnightonearth-mm.blogspot.com.es/
-http://lovetaxibymm.blogspot.com.es/
-http://igualatiperodiferente.blogspot.com.es/
-Responderé las preguntas de cada blog por orden :)
*Paula Álvarez:
1) ¿Cómo llegaste a la idea de empezar a escribir esta novela?
Había leído un par de fanfics y, una tarde hablando con una amiga sobre que me gustaba escribir, me animó a publicarla y aquí está.
2) ¿Has tenido críticas malas de tu novela?
Sí, una chica casi me mata por poner que Blas perdía la memoria, otra me puso verde porque Dani era al que siempre tenía en primera persona (no comprende que la novela, al principio, iba a ir basada en él) y otra me comentó que eliminara a Dani Peque porque no pegaba ni con cola.
3) ¿Cuánta gente te lee?
En el cuadro dice que tengo 30 seguidoras, pero contando a las chicas en anónimo y quiénes me lean sin decirme nada, supongo que bastante. ¡Muchas gracias por leerme, sois amor!
4) ¿Cuál es tu inspiración?
La música y Auryn.
5) ¿Canción favorita?
Me quedo con... Cualquiera de Auryn, Pablo Alborán y Celebrating Life de Xuso Jones.
6) ¿Qué música escuchas?
De todo tipo, depende del momento.
7) ¿Qué haces en tus tiempos libres?
Escribir, siempre ando sacando nuevas ideas.
8) ¿Piensas terminar tu novela o crees que te cansarás antes de terminarla?
Si he llegado hasta aquí no creo cansarme ya, sé que tardo muchísimo, pero no voy a dejarla a la mitad, la terminaré y puede que pronto.
9) ¿Prenda favorita?
Vaqueros.
10) ¿Ídolos?
Auryn, Pablo Alborán, Xuso Jones, Crítika y Sáik, The Wanted, Malú, Merche, Pastora Soler... Muchos jeje
11) ¿Estás content@ con la nominación?
Muchísimo, es algo que no me esperaba y... ¡Madre mía! Jajaja Quiero saltar :P
*Yolii_7058
1) ¿Por qué te decidiste a crear un blog?
Para ver si alguien que no fuera de mi entorno encontraba la novela y le gustaba.
2) ¿Qué tipo de libros te gustan?
Sobre todo los románticos, aunque hay algunos de aventura que me llaman la atención.
3) ¿Qué te gusta transmitirle a los demás cuando leen tu novela?
Lo que sienten los personajes, lo que van viviendo... Y sobre todo que me gusta hacer lo que hago.
4) ¿Qué personajes sueles utilizar en tus novelas?
A mis amigas o quienes sé que me leen y me piden un personaje.
5) Imagina que te dan tres deseos, serían...
1 Poder seguir escribiendo,
2 Hacer mi sueño realidad y
3 Que haya gente a la que les guste mis novelas
6) ¿Te sientes identificada con el personaje principal de tu novela?
Bastante, es como un trozo de mí.
7)¿Qué te gustaría que pasase en tu novela?
Mmmm... Que la siga descubriendo gente y que les guste!
8) ¿Sueñas con ser escritora o tener algo que ver con la escritura algún día?
Es lo que más deseo, mi pequeño sueño y mi reto personal.
9) ¿Tienes muchos lectores?
Eso creo y les estoy muy agradecida :D
10) ¿Alguna vez has copiado alguna idea o parte de otro blog?
Míos propios (que no están publicados) sí, de otras personas, nunca. Pienso que cada historia es del escritor/a y que cada uno debe sacar sus propias ideas.
11) ¿Qué sentiste al ver que estabas nominada a los premios?
Buaaf, una sensación indescriptible, no sé, no puedo explicarlo con palabras, pero fue mucha alegría y sorpresa a la vez jeje :)
*Marta Toirán Somoza
1) Hace mucho que escribes?
Pues... Desde los once años.
2) ¿Has pedido consejo a alguien a la hora de escribir?
Sí, a mis amigas :)
3) ¿Has tenido tus momentos de "crisis" a la hora de escribir, por ejemplo, quedarte en blanco?
Bastante.
4) ¿Cada cuánto subes capítulo?
Cuando termino capítulo. No tengo fecha exacta.
5) ¿Cuántas novelas lees?
Menos de las que desearía, no tengo nada de tiempo.
6) ¿Basas algo de la realidad en la novela o te lo inventas?
Algunas cosas que pongo, me han pasado en la realidad.
7) ¿A qué fandoms perteneces?
Auryners, Alboranistas, Xuso Lovers, Dreamers y Prisioners
-Mis 11 preguntas son:
1) ¿Cómo se te ocurrió la trama de la novela?
2) ¿Quién te inspiró?
3) ¿Cada cuánto escribes?
4) ¿Qué haces para continuar cuando te bloqueas?
5) ¿Qué haces antes de ponerte a escribir?
6) ¿Suelen ser tus personajes reales o ficticios?
7) ¿En quién/qué te basas para escoger a tu protagonista?
8) ¿Pides ayuda en caso de bloqueo?
9) ¿Sin qué no podrías vivir?
10) ¿Escribes por hobby o porque realmente te gustaría dedicarte a ello?
11) ¿Te importa mucho lo que opine la gente de ti porque escribas?
Esto ha sido todo, mil gracias por las nominaciones y por todas las lecturas y comentarios, espero seguir el blog muy pronto. Muchísimos besos!! <3
María :)
Soy novata en esto, así que perdonadme si no sé muy bien qué decir n.n'
Liebster Award es un premio virtual para que los bloggers con menos de 200 seguidores valoren el trabajo y esfuerzo de sus compañeros, ayudándolos así a ser más conocidos.
Primero que nada, he leído las reglas:
-Agradecer el premio a la persona que te lo concedió...
Paula Álvarez (http://porunavidadiferente.blogspot.com.es/)
Yolii_7058 (http://1900historiascontadasenuestrobanco.blogspot.com.es)
Marta Toirán Somoza (http://awayfrommylifeabcdd.blogspot.com.es)
Chicas, un millón de gracias trillones de veces, me he emocionado muchísimo y no sé cómo agradeceros esto. De verdad que GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS!
-Seguir el blog de la persona que te premia:
Ya os sigo y prometo ponerme a leerlos y comentaros muy pronto :D
-Los blogs que nomino, son:
-http://neverendingstoryer.blogspot.com.es/
-http://ojosquehacentemblarmimundo.blogspot.com.es/
-http://halloffamen.blogspot.com.es/
-http://teniaquevolveraverte.blogspot.com.es/
-http://aurynerssiempremaisusialmu.blogspot.com.es
-http://desaparecerdelmapaloquis.blogspot.com.es/
-http://imgonnalosemymindtomparker.blogspot.com.es/
-http://lastnightonearth-mm.blogspot.com.es/
-http://lovetaxibymm.blogspot.com.es/
-http://igualatiperodiferente.blogspot.com.es/
-Responderé las preguntas de cada blog por orden :)
*Paula Álvarez:
1) ¿Cómo llegaste a la idea de empezar a escribir esta novela?
Había leído un par de fanfics y, una tarde hablando con una amiga sobre que me gustaba escribir, me animó a publicarla y aquí está.
2) ¿Has tenido críticas malas de tu novela?
Sí, una chica casi me mata por poner que Blas perdía la memoria, otra me puso verde porque Dani era al que siempre tenía en primera persona (no comprende que la novela, al principio, iba a ir basada en él) y otra me comentó que eliminara a Dani Peque porque no pegaba ni con cola.
3) ¿Cuánta gente te lee?
En el cuadro dice que tengo 30 seguidoras, pero contando a las chicas en anónimo y quiénes me lean sin decirme nada, supongo que bastante. ¡Muchas gracias por leerme, sois amor!
4) ¿Cuál es tu inspiración?
La música y Auryn.
5) ¿Canción favorita?
Me quedo con... Cualquiera de Auryn, Pablo Alborán y Celebrating Life de Xuso Jones.
6) ¿Qué música escuchas?
De todo tipo, depende del momento.
7) ¿Qué haces en tus tiempos libres?
Escribir, siempre ando sacando nuevas ideas.
8) ¿Piensas terminar tu novela o crees que te cansarás antes de terminarla?
Si he llegado hasta aquí no creo cansarme ya, sé que tardo muchísimo, pero no voy a dejarla a la mitad, la terminaré y puede que pronto.
9) ¿Prenda favorita?
Vaqueros.
10) ¿Ídolos?
Auryn, Pablo Alborán, Xuso Jones, Crítika y Sáik, The Wanted, Malú, Merche, Pastora Soler... Muchos jeje
11) ¿Estás content@ con la nominación?
Muchísimo, es algo que no me esperaba y... ¡Madre mía! Jajaja Quiero saltar :P
*Yolii_7058
1) ¿Por qué te decidiste a crear un blog?
Para ver si alguien que no fuera de mi entorno encontraba la novela y le gustaba.
2) ¿Qué tipo de libros te gustan?
Sobre todo los románticos, aunque hay algunos de aventura que me llaman la atención.
3) ¿Qué te gusta transmitirle a los demás cuando leen tu novela?
Lo que sienten los personajes, lo que van viviendo... Y sobre todo que me gusta hacer lo que hago.
4) ¿Qué personajes sueles utilizar en tus novelas?
A mis amigas o quienes sé que me leen y me piden un personaje.
5) Imagina que te dan tres deseos, serían...
1 Poder seguir escribiendo,
2 Hacer mi sueño realidad y
3 Que haya gente a la que les guste mis novelas
6) ¿Te sientes identificada con el personaje principal de tu novela?
Bastante, es como un trozo de mí.
7)¿Qué te gustaría que pasase en tu novela?
Mmmm... Que la siga descubriendo gente y que les guste!
8) ¿Sueñas con ser escritora o tener algo que ver con la escritura algún día?
Es lo que más deseo, mi pequeño sueño y mi reto personal.
9) ¿Tienes muchos lectores?
Eso creo y les estoy muy agradecida :D
10) ¿Alguna vez has copiado alguna idea o parte de otro blog?
Míos propios (que no están publicados) sí, de otras personas, nunca. Pienso que cada historia es del escritor/a y que cada uno debe sacar sus propias ideas.
11) ¿Qué sentiste al ver que estabas nominada a los premios?
Buaaf, una sensación indescriptible, no sé, no puedo explicarlo con palabras, pero fue mucha alegría y sorpresa a la vez jeje :)
*Marta Toirán Somoza
1) Hace mucho que escribes?
Pues... Desde los once años.
2) ¿Has pedido consejo a alguien a la hora de escribir?
Sí, a mis amigas :)
3) ¿Has tenido tus momentos de "crisis" a la hora de escribir, por ejemplo, quedarte en blanco?
Bastante.
4) ¿Cada cuánto subes capítulo?
Cuando termino capítulo. No tengo fecha exacta.
5) ¿Cuántas novelas lees?
Menos de las que desearía, no tengo nada de tiempo.
6) ¿Basas algo de la realidad en la novela o te lo inventas?
Algunas cosas que pongo, me han pasado en la realidad.
7) ¿A qué fandoms perteneces?
Auryners, Alboranistas, Xuso Lovers, Dreamers y Prisioners
-Mis 11 preguntas son:
1) ¿Cómo se te ocurrió la trama de la novela?
2) ¿Quién te inspiró?
3) ¿Cada cuánto escribes?
4) ¿Qué haces para continuar cuando te bloqueas?
5) ¿Qué haces antes de ponerte a escribir?
6) ¿Suelen ser tus personajes reales o ficticios?
7) ¿En quién/qué te basas para escoger a tu protagonista?
8) ¿Pides ayuda en caso de bloqueo?
9) ¿Sin qué no podrías vivir?
10) ¿Escribes por hobby o porque realmente te gustaría dedicarte a ello?
11) ¿Te importa mucho lo que opine la gente de ti porque escribas?
Esto ha sido todo, mil gracias por las nominaciones y por todas las lecturas y comentarios, espero seguir el blog muy pronto. Muchísimos besos!! <3
María :)
martes, 12 de noviembre de 2013
Destinados al Mismo Camino, Capítulo 16:
----Narra Lucas----
Cuando Julia salió del hospital, todo volvió a la normalidad, cada uno por nuestro lado y eso no lo comprendíamos.
Judith: Lucas, ¿tienes hecha la maleta ya?
Lucas: Sí.
Álvaro: Pues date un poco de prisa que se nos hace tarde, hijo.
Lucas: Voy... [Suspiré con pesadez].
Bajé, metí la maleta al maletero del coche y me subí junto a mis hermanas. La verdad era que no me apetecía nada ir al pueblo, pero no me quedaba más remedio.
Lucía: Lucas... ¿qué te pasa?
Lucas: Nada, no me hagas caso.
Lucía: Vale...
El viaje fue silencioso por mi parte, no me apetecía hablar nada, estaba mal, me sentía mal y estaba seguro de que no podría desahogarme con nadie.
Dos horas después, llegamos al pueblo. Nos bajamos del coche y mis hermanas y yo tocamos el timbre de la puerta, nos abrió mi abuela, la madre de mi madre, quien nos abrazó y llenó de besos. Pasamos, saludamos a mi abuelo y nos sentamos con él mientras mis padres entraban.
Estuvimos allí toda la mañana hasta el mediodía, que nos fuimos los siete a casa de mis abuelos paternos. Pasamos la tarde allí, en la piscina, hasta que me aburrí y pedí permiso para que me dejaran ir a dar una vuelta. Aceptaron sin poner pegas, solo advirtiéndome que tuviera cuidado, así que me di una ducha, me cambié y salí de la casa. Anduve algo perdido al principio pero, cuando llegué al parque, ya fui recordando por donde iba cuando venía con mis padres siendo más pequeño. Me senté en un banco a pensar cuando alguien me sobresaltó.
Dani: ¿Qué haces aquí?
Lucas: He venido con mis padres, ¿y tú?
Dani: Igual.
Lucas: Vaya, qué raro ¿no?
Dani: Un poco...
Lucas: ¿También piensas que hay algo extraño detrás de todo esto?
Dani: Algo, quizá sea sólo coincidencia, pero...
X: ¡Chicos!
Nos giramos y vimos a Javier.
Dani: ¿También habéis venido?
Javier: Sí.
Lucas: ¿Qué tal?
Javier: Bastante aburrido ¿y vosotros?
Dani: Igual, estaba con los padres de mi padre, esta noche iremos con abuelo Javier.
Javier: Yo también voy esta noche a ver al abuelo.
Lucas: Parece que tendréis reencuentro esta noche [Me burlé].
Dani: A saber qué pasa...
Javier: No creo que algo malo, el abuelo tiene a nuestros padres marcando [Se rió].
Dani: Eso es verdad [Rió también].
Javier: Lucas, ¿te pasa algo?
Lucas: Me gustaría contaros algo y que quedara aquí.
Dani: Puedes confiar en nosotros.
Lucas: Estoy celoso del tiempo que pasan Nuria y Rubén juntos.
Javier: ¿Por qué?
Lucas: Porque me gustaría que ese tiempo lo pasara conmigo y me contara sus cosas y eso...
Dani: Te gusta Nuria.
Lucas: Bastante.
Javier: Puedes estar tranquilo, entre ellos no hay nada más que amistad.
Lucas: ¿Cómo lo sabes?
Javier: He estado hablando con él y me contó que le gusta una chica, su vecina, creo recordar que se llama Marta... No me acuerdo bien, pero está bastante pillado por ella y Nuria le está ayudando porque resulta ser amiga suya.
Dani: Joer, macho, estás bien informado [Rió].
Javier: Claro, pero no sólo porque me lo cuentan, soy muy observador y me he dado cuenta de que te mueres por poder estar con Lucía y de que a Jesús le gusta Cristina.
Dani: ¡Con mi hermana no!
Lucas: Tranquilito, fiera, que tú no estás en mejor posición que Jesús.
Dani: ¿Qué?
Lucas: Que, como le hagas daño a mi hermana, puedes darte por muerto.
Dani: Ni si quiera creo que lleguemos a estar juntos, así que puedes estar tranquilo.
Lucas: ¿Lo dices por mi padre?
Dani: Tu hermana me huye y no sé si es por tu padre o por otra cosa, de lo que estoy seguro es de que voy a intentarlo una última vez y, si no sale bien, tiraré la toalla.
Javier: ¿Hablas en serio?
Dani: Totalmente.
Nos quedamos en silencio un rato hasta que empezaron a llegarnos mensajes de nuestros padres. Nos despedimos y cada uno cogió un rumbo diferente.
Llegué a casa de mis abuelos, donde, al parecer, me estaban esperando.
Álvaro: ¿Dónde has estado?
Lucas: En el parque.
Judith: ¿Solo tanto rato?
Lucas: No, me he encontrado a Dani y Javi.
Lucía: ¿También están aquí?
Judith: Vaya casualidad.
Álvaro: Sí...
Julia: ¿Pasa algo?
Judith: Nada, ¿por?
Julia: No, por nada.
Helena: Chicos, ¿queréis merendar?
Los tres fuimos con mis abuelas, pero yo iba más lento, algo raro había en aquello, estaba seguro.
No conseguí escuchar nada porque mi abuela me pilló, así que me senté con mis hermanas.
Helena: No está nada bien que escuchéis las conversaciones de vuestros padres.
Lucas: Es que es algo que nos incumbe.
Alicia: Entonces deberíais preguntarle a ellos directamente.
Lucía: No nos lo dirían.
Helena: Porque quizás sea algo que no debáis saber o en lo que no podéis meteros, por algo se llama conversación de adultos.
Julia: Pero estamos cansados de tanta intriga. Estamos involucrados y nadie quiere decirnos nada, somos pequeños, pero no tontos.
Se levantó de la silla y salió de la cocina
Alicia: Debéis entender que no todo podéis saberlo, hay cosas que aun no entendéis, no porque seais pequeños, si no por lo vivido. Estoy segura de que vuestros padres os contarán todo lo que guardan, pero debéis tener paciencia, el mundo no se hizo en un día.
Miré a Lucia y, por su mirada, deduje que estábamos pensando en lo mismo, nuestras abuelas tenían razón, no podíamos obligar a nuestros padres para que nos contaran algo que, quizá, aun no debíamos saber. Aunque todo era muy complicado al ir andando a ciegas... Esperaríamos y esperábamos que los chicos opinaran lo mismo.
Cuando Julia salió del hospital, todo volvió a la normalidad, cada uno por nuestro lado y eso no lo comprendíamos.
Judith: Lucas, ¿tienes hecha la maleta ya?
Lucas: Sí.
Álvaro: Pues date un poco de prisa que se nos hace tarde, hijo.
Lucas: Voy... [Suspiré con pesadez].
Bajé, metí la maleta al maletero del coche y me subí junto a mis hermanas. La verdad era que no me apetecía nada ir al pueblo, pero no me quedaba más remedio.
Lucía: Lucas... ¿qué te pasa?
Lucas: Nada, no me hagas caso.
Lucía: Vale...
El viaje fue silencioso por mi parte, no me apetecía hablar nada, estaba mal, me sentía mal y estaba seguro de que no podría desahogarme con nadie.
Dos horas después, llegamos al pueblo. Nos bajamos del coche y mis hermanas y yo tocamos el timbre de la puerta, nos abrió mi abuela, la madre de mi madre, quien nos abrazó y llenó de besos. Pasamos, saludamos a mi abuelo y nos sentamos con él mientras mis padres entraban.
Estuvimos allí toda la mañana hasta el mediodía, que nos fuimos los siete a casa de mis abuelos paternos. Pasamos la tarde allí, en la piscina, hasta que me aburrí y pedí permiso para que me dejaran ir a dar una vuelta. Aceptaron sin poner pegas, solo advirtiéndome que tuviera cuidado, así que me di una ducha, me cambié y salí de la casa. Anduve algo perdido al principio pero, cuando llegué al parque, ya fui recordando por donde iba cuando venía con mis padres siendo más pequeño. Me senté en un banco a pensar cuando alguien me sobresaltó.
Dani: ¿Qué haces aquí?
Lucas: He venido con mis padres, ¿y tú?
Dani: Igual.
Lucas: Vaya, qué raro ¿no?
Dani: Un poco...
Lucas: ¿También piensas que hay algo extraño detrás de todo esto?
Dani: Algo, quizá sea sólo coincidencia, pero...
X: ¡Chicos!
Nos giramos y vimos a Javier.
Dani: ¿También habéis venido?
Javier: Sí.
Lucas: ¿Qué tal?
Javier: Bastante aburrido ¿y vosotros?
Dani: Igual, estaba con los padres de mi padre, esta noche iremos con abuelo Javier.
Javier: Yo también voy esta noche a ver al abuelo.
Lucas: Parece que tendréis reencuentro esta noche [Me burlé].
Dani: A saber qué pasa...
Javier: No creo que algo malo, el abuelo tiene a nuestros padres marcando [Se rió].
Dani: Eso es verdad [Rió también].
Javier: Lucas, ¿te pasa algo?
Lucas: Me gustaría contaros algo y que quedara aquí.
Dani: Puedes confiar en nosotros.
Lucas: Estoy celoso del tiempo que pasan Nuria y Rubén juntos.
Javier: ¿Por qué?
Lucas: Porque me gustaría que ese tiempo lo pasara conmigo y me contara sus cosas y eso...
Dani: Te gusta Nuria.
Lucas: Bastante.
Javier: Puedes estar tranquilo, entre ellos no hay nada más que amistad.
Lucas: ¿Cómo lo sabes?
Javier: He estado hablando con él y me contó que le gusta una chica, su vecina, creo recordar que se llama Marta... No me acuerdo bien, pero está bastante pillado por ella y Nuria le está ayudando porque resulta ser amiga suya.
Dani: Joer, macho, estás bien informado [Rió].
Javier: Claro, pero no sólo porque me lo cuentan, soy muy observador y me he dado cuenta de que te mueres por poder estar con Lucía y de que a Jesús le gusta Cristina.
Dani: ¡Con mi hermana no!
Lucas: Tranquilito, fiera, que tú no estás en mejor posición que Jesús.
Dani: ¿Qué?
Lucas: Que, como le hagas daño a mi hermana, puedes darte por muerto.
Dani: Ni si quiera creo que lleguemos a estar juntos, así que puedes estar tranquilo.
Lucas: ¿Lo dices por mi padre?
Dani: Tu hermana me huye y no sé si es por tu padre o por otra cosa, de lo que estoy seguro es de que voy a intentarlo una última vez y, si no sale bien, tiraré la toalla.
Javier: ¿Hablas en serio?
Dani: Totalmente.
Nos quedamos en silencio un rato hasta que empezaron a llegarnos mensajes de nuestros padres. Nos despedimos y cada uno cogió un rumbo diferente.
Llegué a casa de mis abuelos, donde, al parecer, me estaban esperando.
Álvaro: ¿Dónde has estado?
Lucas: En el parque.
Judith: ¿Solo tanto rato?
Lucas: No, me he encontrado a Dani y Javi.
Lucía: ¿También están aquí?
Judith: Vaya casualidad.
Álvaro: Sí...
Julia: ¿Pasa algo?
Judith: Nada, ¿por?
Julia: No, por nada.
Helena: Chicos, ¿queréis merendar?
Los tres fuimos con mis abuelas, pero yo iba más lento, algo raro había en aquello, estaba seguro.
No conseguí escuchar nada porque mi abuela me pilló, así que me senté con mis hermanas.
Helena: No está nada bien que escuchéis las conversaciones de vuestros padres.
Lucas: Es que es algo que nos incumbe.
Alicia: Entonces deberíais preguntarle a ellos directamente.
Lucía: No nos lo dirían.
Helena: Porque quizás sea algo que no debáis saber o en lo que no podéis meteros, por algo se llama conversación de adultos.
Julia: Pero estamos cansados de tanta intriga. Estamos involucrados y nadie quiere decirnos nada, somos pequeños, pero no tontos.
Se levantó de la silla y salió de la cocina
Alicia: Debéis entender que no todo podéis saberlo, hay cosas que aun no entendéis, no porque seais pequeños, si no por lo vivido. Estoy segura de que vuestros padres os contarán todo lo que guardan, pero debéis tener paciencia, el mundo no se hizo en un día.
Miré a Lucia y, por su mirada, deduje que estábamos pensando en lo mismo, nuestras abuelas tenían razón, no podíamos obligar a nuestros padres para que nos contaran algo que, quizá, aun no debíamos saber. Aunque todo era muy complicado al ir andando a ciegas... Esperaríamos y esperábamos que los chicos opinaran lo mismo.
jueves, 10 de octubre de 2013
Destinados al Mismo Camino, Capítulo 15:
----Narra Julia----
Mis hermanos y yo nos abrazamos a mi padre casi al mismo tiempo, le habíamos echado de menos y, por fin, estábamos con él. Pero la alegría no nos duró mucho...
X: Bueno, bueno, bueno. Parece que volvemos a vernos las caras ¿eh?
Pude notar cómo mi padre se tensaba al verles aparecer.
Álvaro: Paul...
Paul: Parece que todavía te acuerdas de mí.
Álvaro: Cómo olvidar a un enano de jardín como tú.
Paul: Sigues igual de graciosillo [Sonrió cínicamente].
Álvaro: ¿Nos dirás qué quieres o prefieres que nos sentemos a recordar tiempos pasados?
Paul: Sí, ¿traes café? Es que mi mochila se ha caído en el mismo barranco por el cual se debería haber caído tu hijita con el otro.
Dani P: ¡Cállate!
Paul: No recordaba lo gallito que podías llegar a ponerte, qué buenos tiempos aquellos. ¿Os acordáis del accidente de Judith?
Álvaro: Cierra la boca.
Paul: No, si ahora viene lo mejor, espera un momento, hombre. Lo hice aposta, estaba todo planeado con mi amigo, solo que no quería atropellarla, si no llevármela. Todo se torció y la muy estúpida siempre vuelve contigo.
Vi como se tensó aún más, si cabía, y estuvo a punto de saltar hacia él.
Carlos: Más te vale callarte si no quieres recibir.
Paul: Anda, pero si está el primo súper protector, ya ni me acordaba de ti. ¿Cómo te ha tratado la vida?
Carlos: No quiero hablar de nada contigo, dinos de una vez qué quieres.
Paul: Lo mismo que mis cómplices.
Miré a mi alrededor y me di cuenta que el resto de los secuestradores estaban allí, todos menos Nico.
X: No me miréis así, ¿en serio no os imaginabais que estaba detrás de todo esto? Soy Paula, la prima favorita de María, era obvio que tratara de molestarla de alguna manera.
David: Valentina, ¿qué ganas tú con todo esto?
Valentina: ¿Y qué perdía?
Carlos: Que te encierren por cometer un delito.
Valentina: Habrá valido la pena, he conseguido veros sufrir.
Dani P: Tú fuiste quien le dijo a María que Paula había puesto a todos en la ciudad en su contra.
Paula: Vaya, Valen, parece que no eres la mosquita muerta que siempre pensé que eras.
Valentina: ¿Qué pensabas? No le fui fiel a mis amigas, ¿por qué iba a serlo contigo?
Paul: Vamos, chicas, estamos aquí para acabar con esto, no para ver una pelea entre vosotras.
Alberto: Acabemos de una vez, quiero irme ya.
Dani P: No entiendo qué pintas tú en todo esto.
Alberto: ¿Tengo que recordarte la conversación que tuvimos hace años en la que quisiste dejarme claro que María es tuya? Por supuesto que pasé del tema, pero a una venganza no se le dice que no y, aunque no tenga motivos suficientes, siempre hay alguien dispuesto a ayudar a encontrarlos.
Dani P: Estáis todos mal.
Paula: Te lo dije, te avisé que conmigo no se juega y, aun así, decidiste apostar, ahora atente a la pérdida.
Blas: ¿Por qué con todos? Al parecer solo tenéis motivos con algunos de nosotros.
Valentina: Buena pregunta...
Paula: Muy buena, ¿de verdad quieres saber la respuesta?
David: Lo ha preguntado ¿no? Hablad de una vez.
Paul: Es muy fácil, los cinco sois uno por mucho que os hayáis separado y demás, siempre vais a estar unidos y, ya que queremos veros sufrir, lo hacemos de forma que lo hagáis los cinco juntos, como los hermanitos que siempre habéis sido.
Álvaro: Dos de vosotros sois padres...
Paula: Ese niño es un error, algo de lo que he conseguido librarme y para nada me voy a ablandar por un par de mocosos.
Carlos: ¿Por qué no nos habéis hecho daño directamente a nosotros? ¿Por qué a través de nuestros hijos?
Paul: Porque es donde más os duele, el fruto del amor con vuestras chicas, ahí es donde está vuestro punto débil y el blanco para haceros sufrir.
Dani P: Lo habéis conseguido, pero ahora todo esto se acabó.
Alberto: ¿Cómo estás tan seguro?
Blas: Porque les hemos encontrado y nos los llevamos. Si queréis hacer daño, tendréis que hacérnoslo a nosotros.
Dio media vuelta para empezar a andar cuando...
Paul: No tan rápido [Sacó una pistola y mi padre nos apretó más contra él]. Aquí el juego se acaba cuando yo decida.
Dani P: Si eres tan valiente ven y enfréntate como un hombre.
Paul: Vaya, qué gallito [Se burló].
Álvaro: Eres un payaso de feria, mucho hablar para no atreverte a enfrentarte a nosotros mano a mano.
Paul: Mira, no tengo ganas de perder el tiempo, así que escucha muy bien lo que te voy a decir.
Miré a mi padre y a mis hermanos, todos estaban tensos y yo solo quería llorar. ¿Cómo habíamos podido llegar hasta ahí?
Paul: Entre mis planes no estaba llegar a este punto, pero ya que estamos voy a improvisar. Vuestros hijos tenían que pagar el haberme humillado como lo hiciste, Álvaro, el haber encontrado a Judith en el hospital, el haber ido a buscarme y pegarme...
Paula: El desplante que me hiciste, Dani.
Valentina: El haberme dejado sola como lo hizo Mayte, se enamoró de David y se quedó como tonta... Ah, Carlos, el haberme tratado como a una más. David se dio cuenta de que sentía cosas por su mujer y tú ni siquiera te paraste a mirarme ni a ver que me gustabas desde el mismo momento en el que te vi.
Carlos: No podía saberlo por telepatía y siento mucho decirte que tampoco me interesaba.
Valentina: Eres un...
Carlos: ¿Qué? Sí, quizás no deba decirte esto así, pero no hay otra forma para que entiendas que nunca has tenido oportunidad conmigo. Desde el primer día que te vi, sentí que no eras trigo limpio y ahora me doy cuenta de que no me equivoqué.
Alberto: Vaya, al parecer, el único que te tenía como a una santa subida en un pedestal era Nico [Se burló].
Valentina: Estúpido.
Alberto: Santa Valentina.
Paul: Parad.
Paula: Escuchad eso.
Todos prestamos atención y escuchamos ruidos de coches y algunas alarmas. Era la policía.
Paul: Mierda.
Los cuatro se miraron y echaron a correr.
David: ¡Eh!
Álvaro: Quedaos aquí.
Lucas: Papá...
Álvaro: Cuida a tus hermanas.
Y los cinco salieron a correr. No era posible. En un momento, vi a un montón de policías a nuestro alrededor, preguntar cosas e ir en la misma dirección por la que se habían ido los cuatro secuestradores y nuestros padres.
Sin darme cuenta, comencé a hiperventilar, me faltaba el aire y sentía que todo a mi alrededor dejaba de ser visible. Estaba a punto de desmayarme y, lo último que escuché antes de caer, fue un disparo.
Desperté con dolor de cabeza y miré hacia todos lados aturdida, no estaba en la montaña, pero esa habitación no se parecía en nada a la mía. En el sofá que quedaba a un lado, estaba mi madre que, en cuanto me vio, sonrió y se levantó.
Judith: Hola bonita [Me dio un beso en la frente]. ¿Cómo te sientes?
Julia: Un poco atontada y me duele la cabeza.
Judith: Es normal, cielo, has pasado muchas cosas y muy fuertes.
Julia: ¿Dónde estamos?
Judith: En el hospital, preferimos traerte aquí porque todos necesitabais una revisión por si acaso.
Julia: Ah... ¿Y dónde están papá, Lucía, Lucas...?
Judith: Están todos fuera, desesperados porque despertaras. ¿Qué es lo último que recuerdas?
Julia: A papá y los demás salir detrás de los secuestradores, a la policía llegar, ir detrás de ellos y... Un disparo [Abrí los ojos como platos y me puse nerviosa]. Mamá, ¿sabes por qué fue ese disparo?
Judith: Fue por la policía, han conseguido atraparlos a todos.
Julia: ¿De verdad? [Mi madre asintió, pero no parecía muy convencida].
Alguien tocó la puerta, la abrió y asomó la cabeza.
Álvaro: ¿Se puede?
Julia: ¡Papá!
Álvaro: Princesita, me alegro de que ya te hayas despertado [Se acercó a mí y me abrazó]. ¿Qué tal te encuentras?
Julia: Bien.
Álvaro: Me alegro, porque ahí fuera hay quienes quieren entrar a verte. ¿Les dejo pasar?
Julia: ¡Sí!
Mi madre se dirigió a la puerta y la abrió dejando pasar a mis hermanos y los demás chicos.
Álvaro: Nosotros vamos fuera, os dejamos solos pero no arméis mucho escándalo ¿vale?
Todos dijimos que sí y mis padres salieron de la habitación.
Lucas: ¿Cómo te sientes, hermanita?
Julia: Bien, aunque un poco atontada aun.
Lucía: Normal, creo que aun todos estamos un poco shockeados.
Nuria: Lo importante es que ya estamos con nuestros padres.
Rubén: Y los malos en la cárcel.
Javier: Sí...
Dani: Chicos, lleváis un rato callados y serios, ¿ha pasado algo que no sepamos?
Clara: Algo... Grave.
Todos: ¿Qué?
Javier: Hemos escuchado una conversación entre nuestros padres y... ¿Os acordáis del primer disparo que escuchamos?
Todos asintieron y yo abrí mucho los ojos. ¿Primer disparo? Eso quería decir que hubo más de uno... Estaba comenzando a asustarme más todavía.
Javier: Pues ese disparo iba hacia mi padre, solo que... No llegó a darle porque Valentina se puso delante de él y ahora ella está muerta.
Lucía: Dios mío...
Cristina: ¿Por eso tu padre no está fuera con los nuestros?
Clara: Sí, se siente culpable por lo que ha pasado.
Rubén: Pero no lo es.
Javier: Eso le dice mi madre y vuestros padres, pero... Bueno, es normal que esté así.
Julia: Hay que ayudarle.
X: Creo, chicos, que ya habéis ayudado bastante.
Todos miramos hacia la puerta. ¿Quién era ese hombre?
Dani: Tú eres...
X: El médico de esta señorita, el doctor Iván López. No os asustéis, solo venía a ver que la señorita García esté bien para que se pueda ir a casa ya cuando os he escuchado hablar. ¿Podéis dejarme un momento solo con ella, por favor?
Los chicos se fueron y me dejaron sola con el médico, quien me estuvo haciendo varias preguntas. Cuando terminó, me dedicó una sonrisa y salió diciendo que ya podía levantarme e irme con mis padres hacia mi casa, pero que le dijera a mis primos quenada de volver a hacer nada parecido a lo que habíamos hecho. Cosa que me dio que pensar en cómo sabía él que los chicos eran mis primos y en qué sabía él sobre lo que nos había pasado. Demasiadas incógnitas que tenían que ser resueltas ya.
Mis hermanos y yo nos abrazamos a mi padre casi al mismo tiempo, le habíamos echado de menos y, por fin, estábamos con él. Pero la alegría no nos duró mucho...
X: Bueno, bueno, bueno. Parece que volvemos a vernos las caras ¿eh?
Pude notar cómo mi padre se tensaba al verles aparecer.
Álvaro: Paul...
Paul: Parece que todavía te acuerdas de mí.
Álvaro: Cómo olvidar a un enano de jardín como tú.
Paul: Sigues igual de graciosillo [Sonrió cínicamente].
Álvaro: ¿Nos dirás qué quieres o prefieres que nos sentemos a recordar tiempos pasados?
Paul: Sí, ¿traes café? Es que mi mochila se ha caído en el mismo barranco por el cual se debería haber caído tu hijita con el otro.
Dani P: ¡Cállate!
Paul: No recordaba lo gallito que podías llegar a ponerte, qué buenos tiempos aquellos. ¿Os acordáis del accidente de Judith?
Álvaro: Cierra la boca.
Paul: No, si ahora viene lo mejor, espera un momento, hombre. Lo hice aposta, estaba todo planeado con mi amigo, solo que no quería atropellarla, si no llevármela. Todo se torció y la muy estúpida siempre vuelve contigo.
Vi como se tensó aún más, si cabía, y estuvo a punto de saltar hacia él.
Carlos: Más te vale callarte si no quieres recibir.
Paul: Anda, pero si está el primo súper protector, ya ni me acordaba de ti. ¿Cómo te ha tratado la vida?
Carlos: No quiero hablar de nada contigo, dinos de una vez qué quieres.
Paul: Lo mismo que mis cómplices.
Miré a mi alrededor y me di cuenta que el resto de los secuestradores estaban allí, todos menos Nico.
X: No me miréis así, ¿en serio no os imaginabais que estaba detrás de todo esto? Soy Paula, la prima favorita de María, era obvio que tratara de molestarla de alguna manera.
David: Valentina, ¿qué ganas tú con todo esto?
Valentina: ¿Y qué perdía?
Carlos: Que te encierren por cometer un delito.
Valentina: Habrá valido la pena, he conseguido veros sufrir.
Dani P: Tú fuiste quien le dijo a María que Paula había puesto a todos en la ciudad en su contra.
Paula: Vaya, Valen, parece que no eres la mosquita muerta que siempre pensé que eras.
Valentina: ¿Qué pensabas? No le fui fiel a mis amigas, ¿por qué iba a serlo contigo?
Paul: Vamos, chicas, estamos aquí para acabar con esto, no para ver una pelea entre vosotras.
Alberto: Acabemos de una vez, quiero irme ya.
Dani P: No entiendo qué pintas tú en todo esto.
Alberto: ¿Tengo que recordarte la conversación que tuvimos hace años en la que quisiste dejarme claro que María es tuya? Por supuesto que pasé del tema, pero a una venganza no se le dice que no y, aunque no tenga motivos suficientes, siempre hay alguien dispuesto a ayudar a encontrarlos.
Dani P: Estáis todos mal.
Paula: Te lo dije, te avisé que conmigo no se juega y, aun así, decidiste apostar, ahora atente a la pérdida.
Blas: ¿Por qué con todos? Al parecer solo tenéis motivos con algunos de nosotros.
Valentina: Buena pregunta...
Paula: Muy buena, ¿de verdad quieres saber la respuesta?
David: Lo ha preguntado ¿no? Hablad de una vez.
Paul: Es muy fácil, los cinco sois uno por mucho que os hayáis separado y demás, siempre vais a estar unidos y, ya que queremos veros sufrir, lo hacemos de forma que lo hagáis los cinco juntos, como los hermanitos que siempre habéis sido.
Álvaro: Dos de vosotros sois padres...
Paula: Ese niño es un error, algo de lo que he conseguido librarme y para nada me voy a ablandar por un par de mocosos.
Carlos: ¿Por qué no nos habéis hecho daño directamente a nosotros? ¿Por qué a través de nuestros hijos?
Paul: Porque es donde más os duele, el fruto del amor con vuestras chicas, ahí es donde está vuestro punto débil y el blanco para haceros sufrir.
Dani P: Lo habéis conseguido, pero ahora todo esto se acabó.
Alberto: ¿Cómo estás tan seguro?
Blas: Porque les hemos encontrado y nos los llevamos. Si queréis hacer daño, tendréis que hacérnoslo a nosotros.
Dio media vuelta para empezar a andar cuando...
Paul: No tan rápido [Sacó una pistola y mi padre nos apretó más contra él]. Aquí el juego se acaba cuando yo decida.
Dani P: Si eres tan valiente ven y enfréntate como un hombre.
Paul: Vaya, qué gallito [Se burló].
Álvaro: Eres un payaso de feria, mucho hablar para no atreverte a enfrentarte a nosotros mano a mano.
Paul: Mira, no tengo ganas de perder el tiempo, así que escucha muy bien lo que te voy a decir.
Miré a mi padre y a mis hermanos, todos estaban tensos y yo solo quería llorar. ¿Cómo habíamos podido llegar hasta ahí?
Paul: Entre mis planes no estaba llegar a este punto, pero ya que estamos voy a improvisar. Vuestros hijos tenían que pagar el haberme humillado como lo hiciste, Álvaro, el haber encontrado a Judith en el hospital, el haber ido a buscarme y pegarme...
Paula: El desplante que me hiciste, Dani.
Valentina: El haberme dejado sola como lo hizo Mayte, se enamoró de David y se quedó como tonta... Ah, Carlos, el haberme tratado como a una más. David se dio cuenta de que sentía cosas por su mujer y tú ni siquiera te paraste a mirarme ni a ver que me gustabas desde el mismo momento en el que te vi.
Carlos: No podía saberlo por telepatía y siento mucho decirte que tampoco me interesaba.
Valentina: Eres un...
Carlos: ¿Qué? Sí, quizás no deba decirte esto así, pero no hay otra forma para que entiendas que nunca has tenido oportunidad conmigo. Desde el primer día que te vi, sentí que no eras trigo limpio y ahora me doy cuenta de que no me equivoqué.
Alberto: Vaya, al parecer, el único que te tenía como a una santa subida en un pedestal era Nico [Se burló].
Valentina: Estúpido.
Alberto: Santa Valentina.
Paul: Parad.
Paula: Escuchad eso.
Todos prestamos atención y escuchamos ruidos de coches y algunas alarmas. Era la policía.
Paul: Mierda.
Los cuatro se miraron y echaron a correr.
David: ¡Eh!
Álvaro: Quedaos aquí.
Lucas: Papá...
Álvaro: Cuida a tus hermanas.
Y los cinco salieron a correr. No era posible. En un momento, vi a un montón de policías a nuestro alrededor, preguntar cosas e ir en la misma dirección por la que se habían ido los cuatro secuestradores y nuestros padres.
Sin darme cuenta, comencé a hiperventilar, me faltaba el aire y sentía que todo a mi alrededor dejaba de ser visible. Estaba a punto de desmayarme y, lo último que escuché antes de caer, fue un disparo.
Desperté con dolor de cabeza y miré hacia todos lados aturdida, no estaba en la montaña, pero esa habitación no se parecía en nada a la mía. En el sofá que quedaba a un lado, estaba mi madre que, en cuanto me vio, sonrió y se levantó.
Judith: Hola bonita [Me dio un beso en la frente]. ¿Cómo te sientes?
Julia: Un poco atontada y me duele la cabeza.
Judith: Es normal, cielo, has pasado muchas cosas y muy fuertes.
Julia: ¿Dónde estamos?
Judith: En el hospital, preferimos traerte aquí porque todos necesitabais una revisión por si acaso.
Julia: Ah... ¿Y dónde están papá, Lucía, Lucas...?
Judith: Están todos fuera, desesperados porque despertaras. ¿Qué es lo último que recuerdas?
Julia: A papá y los demás salir detrás de los secuestradores, a la policía llegar, ir detrás de ellos y... Un disparo [Abrí los ojos como platos y me puse nerviosa]. Mamá, ¿sabes por qué fue ese disparo?
Judith: Fue por la policía, han conseguido atraparlos a todos.
Julia: ¿De verdad? [Mi madre asintió, pero no parecía muy convencida].
Alguien tocó la puerta, la abrió y asomó la cabeza.
Álvaro: ¿Se puede?
Julia: ¡Papá!
Álvaro: Princesita, me alegro de que ya te hayas despertado [Se acercó a mí y me abrazó]. ¿Qué tal te encuentras?
Julia: Bien.
Álvaro: Me alegro, porque ahí fuera hay quienes quieren entrar a verte. ¿Les dejo pasar?
Julia: ¡Sí!
Mi madre se dirigió a la puerta y la abrió dejando pasar a mis hermanos y los demás chicos.
Álvaro: Nosotros vamos fuera, os dejamos solos pero no arméis mucho escándalo ¿vale?
Todos dijimos que sí y mis padres salieron de la habitación.
Lucas: ¿Cómo te sientes, hermanita?
Julia: Bien, aunque un poco atontada aun.
Lucía: Normal, creo que aun todos estamos un poco shockeados.
Nuria: Lo importante es que ya estamos con nuestros padres.
Rubén: Y los malos en la cárcel.
Javier: Sí...
Dani: Chicos, lleváis un rato callados y serios, ¿ha pasado algo que no sepamos?
Clara: Algo... Grave.
Todos: ¿Qué?
Javier: Hemos escuchado una conversación entre nuestros padres y... ¿Os acordáis del primer disparo que escuchamos?
Todos asintieron y yo abrí mucho los ojos. ¿Primer disparo? Eso quería decir que hubo más de uno... Estaba comenzando a asustarme más todavía.
Javier: Pues ese disparo iba hacia mi padre, solo que... No llegó a darle porque Valentina se puso delante de él y ahora ella está muerta.
Lucía: Dios mío...
Cristina: ¿Por eso tu padre no está fuera con los nuestros?
Clara: Sí, se siente culpable por lo que ha pasado.
Rubén: Pero no lo es.
Javier: Eso le dice mi madre y vuestros padres, pero... Bueno, es normal que esté así.
Julia: Hay que ayudarle.
X: Creo, chicos, que ya habéis ayudado bastante.
Todos miramos hacia la puerta. ¿Quién era ese hombre?
Dani: Tú eres...
X: El médico de esta señorita, el doctor Iván López. No os asustéis, solo venía a ver que la señorita García esté bien para que se pueda ir a casa ya cuando os he escuchado hablar. ¿Podéis dejarme un momento solo con ella, por favor?
Los chicos se fueron y me dejaron sola con el médico, quien me estuvo haciendo varias preguntas. Cuando terminó, me dedicó una sonrisa y salió diciendo que ya podía levantarme e irme con mis padres hacia mi casa, pero que le dijera a mis primos quenada de volver a hacer nada parecido a lo que habíamos hecho. Cosa que me dio que pensar en cómo sabía él que los chicos eran mis primos y en qué sabía él sobre lo que nos había pasado. Demasiadas incógnitas que tenían que ser resueltas ya.
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